BIENVENIDOS
Mágicas gotas de amor, la eternidad del beso, nuestro universo. TamVero
BIENVENIDOS

Esta página que fue mía en sus origenes y que hoy compartimos con Jorge, mantiene aún la base de la estructura que una vez le dí, estructura que se va haciendo nuestra y cambia de a poco según nuestras ganas y necesidades. Tiene por fin compartir parte de nuestras ideas y experiencias, principalemente con la familia, los amigos y allegados de ambos. Pero como todo en la informática tiene una reacción en cadena, esta va pasando de nuestros amigos a los amigos de ellos y de nuestros conocidos a sus amigos y así sucesivamente. También se puede llegar a ella por buscadores o por otras páginas que han sacado artículos y han puesto esta dirección como fuente. Sucedió también que Búsqueda difundió su dirección, pero esto no es frecuente.

Como podrán darse cuenta, es una página muy ”amateur” y que tiene partes bastante íntimas de nuestra vida, tales como fotografías y textos de amor que no han sido publicados en otros lados.

Con respecto a ese tema ambos coincidimos en el hecho de querer compartir esa experiencia que nos parece por momentos increíble porque ha cambiado nuestras vidas de forma radical. No nos importa que se sepa, no nos sentimos expuestos y ojalá le sirva a algunos para creer en el amor y sus caminos aunque estos no sean los mismos que Jorge y yo recorrimos.

Por otro lado hay material ya publicado que expresa nuestro sentir con respecto a distintos temas de orden político, social y humano, sentir que no es secreto para nadie.

Es verdad que esto es público y que no podemos impedir que sea tomado y utilizado por otros, pero esperamos que no pase como con “Búsqueda” que sacaron frases de su contexto e hicieron un artículo que no tiene nada que ver con la página. En resumen, pueden con gusto utilizar el material que aquí encuentren y apelamos a su buen criterio para que el mismo no sea retirado de su esencia y contexto.

Veronika


Después del atardecer pasé a buscarla por la casa de la tía. El marfil del escote resaltaba al  viento de telas negras, su mirada desafiante y tímida a la vez hirió la mía para siempre. Con incontestable decisión subió al recién emprolijado “opelito”, cuya puerta le abrí con la caballerosidad que me era posible. Frené a la media cuadra para el primer beso, labios apenas entreabiertos, sonrojos que no pudimos ver por la oscuridad. Puse rumbo al Cerro, nos besamos cada vez que un semáforo nos detenía y con cada beso deshojábamos  pudores como pétalos de margaritas. Los tímidos monosílabos dejaron lugar a frases formales y luego al diálogo initerrumpido. Las caricias pidiendo permiso abrieron camino al abrazo a todo cuerpo y luego comulgamos el verbo sagrado que no nos deja despegarnos al uno del otro.

Dos años del estallido. Navegamos hacia la explosión por rutas diferentes, porque deletreamos abecedarios distintos y nuestras historias de vida han sido muy particulares. Impelidos por huracanes  que no podíamos razonar, nos dejamos llevar por las gigantescas olas, nos lastimamos en los escollos que mi pasado colocó en el camino de ambos, pero siempre espíritus en comunión y cuerpos amantes, siempre el amor, siempre un único barco.

Creímos que Albanta era cosa divina, resultó bien terrenal, cuyo cultivo demandaba riegos y cuidados, tiempos y espacios.  Esta página ha sufrido varios cambios…y los seguirá sufriendo, porque es, será, en definitiva, un reflejo más o menos fiel de nuestra vida en común, de los laberintos en que nos metemos y de la luz que indica el umbral de salida, del crecimiento y desarrollo al otro lado de la puerta.  Acá estamos ante nuestros hijos y ante ustedes, lectores visitantes,  verdad en mano,  expuestos pero no vulnerables. Sólo nos prometemos continuarla.

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Después del atardecer pasó a buscarme por la casa de mi tía, alto, con ojos brillantes y altanera seguridad, al verlo sentí con fuerza la certeza de que una mirada nos había marcado hace tiempo, una mirada que no quiso ser borrada por las realidades desencontradas que recorrían nuestas vidas, creció de a poco por los curiosos caminos del subconsciente sin que nos dieramos cuenta, afirmándose en la escritura, campo común de nuestros intereses. Serpenteó por nuestras vidas acercándonos a planos casi platónicos y abriendo camino a una amistad curiosa de exploraciones. Esa mirada siempre presente tomó coraje y se superpuso a toda la lógica del mundo, las mujeres, los hombres  y sus restricciones. Entonces, cara a cara y cuerpo a cuerpo, se convirtió por fin en palabra, en caricia en resumen del deseo y del amor nunca antes vivido, se hizo fuerte y resistente a las inclemencias de nuestras experiencias de vida y nos unió para hacernos de nuevo, iguales pero distintos, fragmentados pero enteros y más fuertes que nunca por ser simplemente dos en uno y amarnos de esta manera.