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ESTO NO TIENE EL MINIMO GOYETE
Viernes, 12 de marzo de 2010
Esta reflexión está basada en dos artículos publicados en ”La Nación” sobre el tema de los militares que están presos por haber cometido crímenes de lesa humanidad y la actual polémica de si deben o no deben estar en la cárcel. Un fragmento de uno de ellos lo saqué de la página Pepe tal cual es. Incluyo también una información del espectador del día de hoy y el artículo ” OEA pide liquidar la ley de Caducidad”
¿Con qué finalidad?; sencillamente con la de situarnos en el escenario político en el que estamos parados con respecto a este tema, juntar cabeza y voces para recordar a quienes corresponda que este es un tema de todos, y que aquí no estamos hablando de ”Madres Teresas” dispuestas a perdonar ni de ”Jesús Cristos” prestos a poner la otra mejilla, esto no es una religión ni estamos en la antesala del cielo, no se trata de arrepentimientos ni de rescatar la teoría de los dos demonios, hablamos de la Justicia humana y no divina, esa justicia que está siendo quebrantada de tal manera que hasta la OEA pide terminar con una ley que nos convierte en un país que viola las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
Ya lo dije antes y lo repetiré hasta el cansancio; es demasiada soberbia pensar que se tiene la potestad de tomar una decisión de ese tipo pasando por encima de todos esos crímenes y el dolor de quienes aún buscan la verdad sobre la muerte o la desaparición de sus seres queridos. Esta es la realidad política de nuestro país, a muchos les tocó pagar con creces la osadía de rebelarse contra un sistema al que parecemos estar predestinados, otros sufrimos las consecuencias siendo demasiado pequeños, viejos o inocentes como para elegir. Algunos siguen todavía pagando con ausencia, dolor y mentiras. A ellos debemos nuestro respeto y no a un puñado de asesinos, torturadores, violadores de niños y sádicos militares que escudados en un uniforme nos tuvieron a todos de rehenes durante varios años.
”Bolazo” o no, para nadie es desconocido lo que el presidente piensa sobre el hecho de tener a personas mayores de cierta edad en prisión. En uno de los artículos el límite se traza en los 70: "disponer la prisión domiciliaria de personas procesadas o condenadas mayores de 70 años" y en otro en los 75: ”-Sí, yo no quiero tener viejos presos. Viejos de 75, 80 años... Pero no sólo los militares, ningún preso a esa edad. Hay algunos viejos que están ahí presos, que Dios me libre...” Palabras de Mujica.
El presidente tiene, si no me equivoco 74 años, entonces el razonamiento que deberíamos seguir es que se puede dirigir un país a esa edad, con las presiones y responsabilidades que esto acarrea, pero un asesino a partir de cierta edad quedaría eximido de pagar su culpa porque no tiene edad para ello (…). ¿O será como dijo Luis Puig?: “hay que dar la posibilidad de reinserción, pero no a los terroristas de Estado”, o José Bayardi: “hay que distinguir entre los mayores de 70 años y quienes cometieron crímenes de lesa humanidad y son responsables de no dar información sobre los niños que permanecen desaparecidos”, o Jorge Pozzi con quien concuerdo en este punto totalmente: "esto no tiene el mínimo goyete".
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