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¡HOMBRE! ¡PRESTA ATENCIÓN!
¡Hombre! ¡Presta atención!
¿Qué dice la profunda medianoche?
"Yo dormía, dormía –
De un profundo sueño desperté: -
El mundo es profundo,
y pensando aún más profundo que el día.
Profundo es su dolor -,
el gozo -más profundo aún que el sufrimiento
Dice el dolor: ¡pasa!
Mas todo gozo quiere eternidad,
¡quiere profunda, profunda eternidad!"
El caminante
A través de la noche el caminante
A buen paso camino va adelante,
Y va dejando atrás sin pesadumbre
El hondo valle, la escarpada cumbre.
La noche es bella, pero ¿qué le importa?
Por nada su ligero paso acorta,
Aunque no sepa, pobre peregrino,
A donde ha de llevarle su camino.
De pronto un ave canta. Oh, ave, dime:
¿Qué es lo que haces? Dí, ¿por qué me oprime
Tu voz mi corazón y me detienes?
Dime por qué derramas en mis sienes
Ese sopor tan dulce que asi liga
Mis sentidos y, oyéndote, me obliga
A suspender mi marcha. ¿A qué me llamas
Con tu trinar, oculto entre las ramas?
El buen pájaro calla, y dice así:
No, caminante; no te llamo a ti;
Desde esta cumbre, en trémulos gorjeos
La hembra llamando estoy de mis deseos.
¿Qué te importa? Soñando siempre en ella,
Para mi solo no es la noche bella.
¿Qué te importa? En el mundo siempre errante,
No te has de detener un solo instante.
¿Aún inmóvil estás? ¡Ah, peregrino!
¿Qué se te da de mi cantar divino?
Calló el buen pájaro y pensó entre si;
¿Qué le importa mi dulce melodía?
¿Qué hace aqui
Sin moverse todavia?
No te detengas, pobre caminante;
Siempre adelante ve, siempre adelante
.
Crepúsculo
Ya que el día cansado está del día,
Ya que el ansia anhelante del arroyo
Esperanzas susurra de consuelo,
Ya que la esfera pálida del cielo
En finas blondas de oro suspendida,
¡Descansa!
al oído dice al fatigado ...
¿Por qué, mi corazón, tú no descansas?
¿Qué te espolea en tu incesante huida
Que los pies te ensangrienta?...
Dí, ¿qué esperas?
A la amistad
Yo te saludo, Amistad,
Oh, primera claridad
De mi suprema esperanza
Ah, muchas y muchas veces
Esa noche, ese camino
De mi trágico destino
Pareciéronme sin fin;
y toda, toda la vida
Sin objeto y maldecida,
Digna de mi odio y ruín
¡Ah, vivir quiero dos veces.
Ahora que tú me apareces,
¡Oh, mi más cara deidad!
Pues la victoria y la aurora
Tus ojos he visto ahora
Inundar de claridad.
Al ideal
¿A quíén he amado más que a ti, querida sombra?
A mí y en mí yo te he acercado, y desde entonces
Me he convertido casi en sombra y tú en un cuerpo.
Pero mís ojos aprender nunca pudieron
Por su costumbre de mirar todas las cosas
fuera de sí: tú seguirás siendo el eterno
fuera de mí ...
¡Ay, esos ojos
Que siempre a mi fuera de mi me están llevando!
¡Oh dicha ...!
¡Oh, dicha! Ansiada dicha,
Oh tú, suprema presa
Que siempre estás cercana
Mas no bastante cerca;
Que siempre eres mañana,
Mas nunca en el hoy llegas.
¿Quizá en exceso joven,
Joven sin experiencia,
A este cazador tuyo
Que te persigue, encuentras?
¿Eres tú del pecado
En realidad la senda,
De entre todas las culpas
Oh, culpa, la más bella?
Quien tiene ...
Quien tiene mucho para enseñar
Largo silencio debe guardar;
Y quien el rayo debe encender
Por largo tiempo nube ha de ser.
Canto de Zaratustra
Hombre, ¿no escuchas con atento oído
Lo que te dice la profunda noche?
Yo dormía, dormía, mas de pronto
Me desperté de mí profundo sueño ...
El mundo es muy profundo, más profundo
De lo que te parece al ser de día.
Profundo es su dolor. Oh, la alegría
Es más profunda aún que todo duelo.
¡Pasa!
, dice el dolor; mas la alegría
Siente el ansia inmortal de una profunda
Eternidad y aspira a ser eterna.
El caminante
¡No más caminos! En deredor tan sólo
Hondos abismos y quietud de muerte!
Tú lo quisiste asi; de toda senda
De grado te alejaste. ¡Ve a tu suerte!
¡Vista clara y serena! ¡Atento oído!
Si temes el peligro, estás perdido.
Aforismo
El poeta que, a sabiendas,
Puede en sus versos mentir.
Es el único que en todo
La verdad puede decir.
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