Artículos de Jorge Zabalza
Coordenadas

En el prólogo de su libro "Apuntes críticos a la Economía Política", Ernesto Guevara entiende que con la Nueva Política Económica, en la URRS se copiaron "algunas cosas del capitalismo". Por ejemplo, se bautizó stajanovismo al "trabajo a destajo simple y puro o, mejor dicho, el trabajo a destajo vestido con una serie de oropeles", simple copia del taylorismo, el instrumento desarrollado por el capitalismo para acrecentar la explotación del trabajo asalariado.

"El hecho real es que todo el andamiaje jurídico económico de la sociedad soviética actual parte de la Nueva Política Económica; en esta se mantienen las viejas relaciones capitalistas, se mantienen las viejas categorías del capitalismo, es decir, existe la mercancía, existe, en cierta medida, la ganancia, el interés que cobran los bancos y naturalmente, existe el interés material directo de los trabajadores".

"Nuestra tesis es que los cambios producidos a raíz de la NEP han calado tan hondo en la vida de la URSS que han marcado con su signo toda esta etapa. Y sus resultados son desalentadores, la superestructura capitalista fue influenciando en forma cada vez más marcada las relaciones de producción y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP se están resolviendo hoy a favor de la superestructura, se está regresando al capitalismo".

 

Por consiguiente, no es demasiado atrevido afirmar que Guevara habría entendido insuficiente la definición dada por Luis Britto García en la Revista Koeyú Latinoamericana el 8 de agosto del corriente año: "Revolución es transformación radical del régimen de propiedad sobre los medios de producción y de las relaciones de producción mediante los cuales los hombres se organizan para crear los bienes necesarios para la existencia".

Insuficiente porque, como escribió Raúl Sendic en MATE AMARGO (1987), "Hoy ya no somos tan ingenuos como a principios de siglo. Ya no creemos que el cambio de un régimen por otro traiga automáticamente el cambio del hombre. Ya no creemos que el individualismo, la mezquindad, la codicia, cesen automáticamente al cambiar el régimen, No, la cosa no es así de simple" .

 

El realismo del "socialismo real" supuso mantener la reproducción ampliada del capital a expensas del trabajo, aunque la riqueza fuera acumulada en manos del Estado y se distribuyera de manera más equitativa con el pueblo asalariado. Se disfrutaba de trabajo pleno, vivienda digna,  educación universitaria y atención de la salud, pero es un hecho incontrovertible que los cambios en la estructura no se reflejaron en la subjetividad de la población. Por debajo de las camisas rojas continuaron aleteando corazones de Bill Gates. El "socialismo real" no liberó en absoluto a los condenados al individualismo más feroz por el capitalismo.

La historia de las revoluciones del siglo XX, la historia de sus derrotas ideológicas, enseñan que no alcanza con cambiar la estructura de la propiedad y las relaciones de producción…hay que cambiar las cabezas y los corazones.

 

Liberarse del salario es el punto de inflexión. En el capitalismo, dice Carlos Marx en sus Manuscritos de 1844, el salario "se determina en la lucha antagónica entre el capitalista y el obrero. Triunfa necesariamente el capitalista". Fijar el monto del salario es la forma más cruda de ejercer el poder económico y político sobre quienes no tienen otra alternativa que vender su fuerza de trabajo.

En un régimen asalariado bajo monopolio estatal, ya no se fija el salario en función de la oferta y la demanda en el mercado laboral, pero, de todas maneras, la voluntad del asalariado continúa dependiendo de quien le paga. Peor aún. En el "socialismo real" el asalariado percibe al Estado como un instrumento de la emancipación social y, en consecuencia, renuncia a enfrentarlo en la lucha por su salario. De manera diferente pero continúa en inferioridad de condiciones.

Por otra parte, al vender su fuerza de trabajo, el asalariado está firmando también la letra chica del contrato: su transformación en  mercancía, en objeto que se compra y se vende y que corre detrás de su interés material en un estado de "no consciencia" de su triste realidad. El empleo de las "armas melladas del capitalismo" mantuvo el reflejo distorsionado de la realidad en la consciencia de los asalariados de la URSS y el mal llamado campo socialista. Se promovieron los espíritus obedientes, conscientes por supuesto de algunos aspectos de sus condiciones de existencia, pero que permanecieron sumergidos en la "no consciencia" de las cuestiones esenciales que determinaban su vida de producción social.

Y está visto que la persistencia de la alienación fue una de las principales razones para que nadie haya disparado una sola bala en defensa del régimen económico y social imperante en la Unión Soviética, consintiendo pacíficamente la restauración del capitalismo.

 

"El comunismo es un fenómeno de conciencia", -sostiene el Ché Guevara- "no se llega a él mediante un salto en el vacío, un cambio en la calidad productiva o el choque simple entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. El comunismo es un fenómeno de conciencia y hay que desarrollar esa conciencia en el hombre, de donde la educación individual y colectiva para el comunismo es una parte consustancial de él".

Hacer la revolución es transformar en comunistas a las mujeres y hombres, hacer revolucionarios de quienes hoy reproducen la filosofía de vida, los valores morales y los comportamientos instalados en la sociedad por el capitalismo. Liberarlos de la pobreza de espíritu en que viven, hacerlos conscientes de sí mismos, de su ser social y de las relaciones que contraen en la comunidad.

Parece haber llegado la hora de cambiar de coordenadas. De focalizar la atención en la producción de los gestores del tránsito al socialismo, de mujeres y hombres que manejen conscientemente la propiedad social de los medios, en sus valores éticos y morales y en su filosofía de vida. De pensar más en la individualidad de quienes construyen la nueva sociedad que en el edificio a construir.

La experiencia histórica permite concluir que no alcanza con "colocar los medios de producción bajo propiedad social" como dice el compañero Britto García. ¿De que vale hablar de relaciones de producción solidarias si quienes las establecen siguen siendo tan individualistas e hipócritas como las personalidades producidas por el capitalismo?

Ernesto Guevara centra la cuestión teórica del quehacer revolucionario en el desarrollo de la consciencia, en cómo se transforman los valores que impulsan a producir, en los objetivos que cada uno se propone para su vida personal, en la moral individual que sirva de palanca a la producción en el comunismo.

Revolución es liberar la individualidad humana de la competencia encarnizada y del consumismo compulsivo. Humanizar esos seres deshumanizados, vulgares objetos reducidos a la alienación por la clase opresora y explotadora. Transformarlos en creadores, libres del trabajo forzado y del salario, productores por decisión propia y por conciencia social, sujetos del mismo espíritu revolucionario que impulsa a los combatientes a dar la vida.

 

Echarse a luchar por la revolución es haber cobrado ya conciencia del estado en que se vive corriendo tras el interés material. El cambio de coordenadas implica que es posible desarrollar la conciencia comunista dentro de un Estado de transición al socialismo, si se lucha por hacer desaparecer la mercancía, el salario y el dinero. Si en lugar de copiar el capitalismo y fortalecer el andamiaje estatal,  la política apunta a la desaparición forzada de las "armas melladas" y a çl debilitamiento de las estructuras del Estado.

Entender la revolución social como un fenómeno de conciencia tiene una trampita: la revolución hay que hacerla hoy, aquí y en uno mismo. Desaparece la vieja excusa de esperar que las condiciones maduren y la actualidad de la lucha revolucionaria impregna la vida cotidiana. Hacer la revolución es interrogarse conscientemente sobre el pequeño quehacer en la vida común…después vendrán los momentos estelares…o no. Es la responsabilidad nuestra de cada día. Es hacerse hoy y acá revolucionario para sembrar con la conducta diaria la filosofía y los valores morales del comunismo.

 

Montevideo, 12 de septiembre del 2008

SOLO PARA HEREJES (IV)

FALTA DE ENVIDO

 

Somos la gente del Ché Guevara y de Raúl Sendic. Dejamos la vida luchando por una sociedad de mujeres y hombres libres, creadores y gestores de las ideas, la producción y la política. Ernesto Cardenal enseña que la memoria de quienes no están debe presidir toda actuación pública: Carlos Flores y Rosario Barredo, Zelmar y Eduardo Pinella, Jorge Salerno y León Duarte, Alfredo Culteli y Gerardo Gatti, Gerardo Cuestas y Candán Grajales, Ricardo Zabalza y Gustavo Inzaurralde, Blanca Castagnetto y Héctor Clavijo, Nybia Zabalzagaray y Roberto Luzardo, Gallo, Atalivas y Natalio Dergan, Quique Cascialy y Marquitos Suarez Píriz, Marcos Blanco y Nepo Wassen…y toda la interminable lista de las y los que murieron para que otros pudieran sobrevivir, micrófono en mano.

1972, la derrota a palos no pudo con las ideas de la Revolución social. La lucha continuó en el exilio, los calabozos y la cárcel grande que hicieron de todo el territorio nacional.

En 1985, en la legalidad que permitían, con la tutela que tutelaban, apenas el pueblo  sacó de las catacumbas a los presos, continuó la lucha contra los dueños de todo y por los que nada tienen, la misma de los muertos, asesinadas y desaparecidos. Tres Convenciones Nacionales, mateadas en todo el país, prensa, actos, documentos públicos circulando a troche y moche. El mismo norte y la misma convicción. Se convocó gente para la misma pelea que en 1963, tras el mismo horizonte e idéntico imaginario insurreccional. Todos entonando el mismo himno revolucionario. Todos…hasta 1994, todos.  ¿Se estaba mintiendo entonces? No. Muchos no mentían, estaban convencidos que era verdad.

 

Lo que duele

Cero a la Izquierda reivindica el derecho a defenderse de las agresiones policiales, en las marchas y manifestaciones, en la cancha de fútbol y en los festivales. En las inmediaciones del hospital Filtro. A defenderse de la presencia Vera, secretario de seguridad del Estado Español, virrey que dirigía los operativos policiales desde la Jefatura de Montevideo y después fue condenado por sus actividades paramilitares. A defendernos de la negativa del Ministro del Interior Angel Gianola a ofrecer garantías en el parlamento para quienes hacían vigilia reclamando el derecho de asilo para los tres ciudadanos vascos.

Defenderse de la represión policial es el mismo derecho que poseen los pueblos a defenderse del terrorismo de Estado. Quienes no tienen derecho a amenazar ni al ejercicio de la violencia represiva son quienes monopolizan el uso de las armas, policías, militares, ministros. Se los exige su propia legalidad constitucional. En Jacinto Vera, 1994, asesinaron a Fernando Morroni y Roberto Facal, hirieron de bala a 41 personas (algunas por la espalda), apalearon a una cantidad enorme de manifestantes, dispararon desde patrulleros, persiguieron con gente que huía por los alrededores. Hubo terrorismo de Estado,  masacre, en Jacinto Vera, 1994 y no cuarenta años atrás, ahora y no en el "pasado reciente". Hubo cuatro oficiales procesados como responsables por el maquiavélico operativo. Siguen impunes los autores materiales de los asesinatos y las lesiones graves y leves a civiles. Dejarlos impunes es abrirle las puertas a más dictaduras.

Santos inquisidores condenan "Cero a la Izquierda" porque rescata historia, concepciones y estrategias, porque reivindica métodos e ideas siempre sustentadas por la propia Inquisición.

Condenan a los ceros a la izquierda porque no se  abrazan con verdugos ni torturadores. No se sientan a la mesa de George Bush. No transan con los banqueros y latifundistas. No les tienden mantel blanco a los capitales multinacionales. ¡No quieren pagar la Deuda Externa!.

Les duele y por eso condenan la rebeldía, se quiere apagar la llama de la lucha de clases, de la lucha por las ideas revolucionarias.

Nos han convidado tantas veces a indefinirnos, dijera el Silvio, vienen a convidar a tanta mierda…compañeras, compañeros, queremos morir como vivimos, como el Rufo, sin entregarse.

 

La historia.

Esa mochila cuyo peso, indudablemente, pesa de distinta forma en unas y otras espaldas. Sólo hay dos alternativas: se puede asumirla, analizarla y criticarla o callarla, esconderla vergonzosamente y practicar la iconoclasia.

Se puede cortarla de raíces o hacerla florecer en mil nuevas flores. Queda librado a la conciencia de cada uno y después, que cada cual se haga responsable, porque los investigadores tienen toneladas de papeles escritos desparramados por el Uruguay entero, tienen mucho material donde apoyar sus afirmaciones.

Reivindicar la historia hace a la esencia de la lucha revolucionaria. Es inherente a la tarea de sembrar ideas y cosechar conciencias. Significa, además la autoridad moral que surge de las actitudes revolucionarias, de asumir la verdad y debatirlas de frente con la derecha más recalcitrante y con la derecha que se disfraza de izquierda. Sin temores ni cálculos electorales. De frente.

Callar la historia, por el contrario, es fingir ignorancia, hacer como que la lucha de ideas no existe, como que el poder político de la clase dominante no pelea. Callar la historia es amor platónico por la revolución; amor sin cuerpo, sabor ni humedades. Abstracción pura de la realidad, falsa hipótesis de charla barata.

La revolución no se hará por sí sola o impulsada por la naturaleza de las cosas o como consecuencia de las contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de propiedad. No es tarea de futuras generaciones. No. Es ahora. Ocurre gracias a la acción social y política de fuerzas conscientes que la impulsan y cuya primera tarea es aprender de la historia y transmitir sus enseñanzas.

Antes, en los famosos '70, p ara no hacerle juego a la derecha, el PCU acallaba el debate con los tupas. No quería discutir los temas esenciales de cómo hacer la revolución social. Nada de hablar de insurrección, hay que esperar que maduren el pueblo y las condiciones subjetivas, no es tiempo todavía. Nunca lo fue. Ni durante la huelga general de 1973.

Los tupas son unos aventureros pequeños burgueses, descalificaban. Dotado de un caudal teórico infalible, con dirigentes superstars, el Partido se atribuía la facultad de determinar con exactitud científica el día, la hora y el minuto de la insurrección. Ellos y sólo ellos, con gran soberbia se arrogaban el papel de relojes de la historia. 

Veinte y pocos años después, encallecidos a golpes de manuales soviéticos, los camaradas repasaban de a una las revistas  "Unión Soviética" sin poder creer que todo se borrara de un plumazo. Dogmas y verdades reveladas al suelo. También por el piso la pirámide de sacerdotes infalibles, los que se tragaron el anzuelo del golpe "progresista" en febrero de 1973. Los que siguen negando contra viento y marea la existencia del aparato armado del PCU….¿para qué toda esa cerrada negativa a asumir públicamente sus propias concepciones? ¿trajo algún rédito político? Tanto llamar "traidor" a la clase obrera, tanto llamar "pequebú" a gente que, después, a la hora de la verdad, fueron más consecuentes y firmes que todos los secretarios generales. Tanto descalificar... ¿para qué?

Hacerle el juego a la derecha siempre fue (es) muletilla para acallar el debate. Método con que se acostumbraba (se acostumbra) la militancia a pedir permiso para pensar. La mentira y la hipocresía fueron (son) el aceite que lubrican los sistemas de "ordeno y mando", reprodujeron (reproducen) espíritus obedientes. E hipócritas.

Solo para herejes (III)

"No pensar ni equivocado…para qué si igual se vive?

 

Sentarse en las piedras, a orillas del mar, embrujados por el claro de luna y decirse palabras de amor...es ser humanos, vivir la vida disfrutando de la riqueza espiritual que la hace humana. Sin embargo, para poder disfrutar del amor, se precisa cierto estado de ánimo, de tranquilidad de espíritu, despreocupación, nada de ansiedades ni angustias..

 

Si la pareja llega agotada a su hogar, después viajar apretados como sardinas en lata en el transporte colectivo que dios nos ha dado, regresando de limpiar apartamentos en Pocitos y ocho horas de equilibrio en el andamio, a una casa húmeda, imposible de calefaccionar, a secar la ropa para mañana, preparar el deficiente ensopado que sustituye a los prometidos cuatro platos de guiso…¿cómo darse el lujo de una noche de amor?. Pareja e hijos se amontonan bajo las frazadas a mirar televisión (a Tinelli, el fútbol o Lalola) hasta que los ojos se cierren de puro agotados nomás. Por supuesto, se está hablando de hogares que, aún en situación desesperada, son un refugio para niños y mujeres, no de los acalambrados por la violencia familiar.

 

Habitar un vivienda no sólo bien construida sino cómoda, con espacios suficientes para cada uno; alimentarse con comidas no sólo nutritivas sino al gusto de uno; disponer de los medicamentos para la abuela y  para los niños; que los gurises quieran ir a la escuela porque están estimulados para aprender y desarrollarse como personas; que los padres están  en condiciones síquicas para su crecimiento cultural, hacer artesanías por puro gusto, ir al estadio o al cine o a escuchar la sinfónica o, si les gusta, tomarse un buen vino sin tintura.

La vida digna no se mide en ingresos, dólares o pesos, es cuestión de calidad. Se ha vuelto un privilegio. Muy pocos pueden disponer de tiempo libre y estado de ánimo como para disfrutar del amor pleno.

 

 

 

Alberto Couriel

En un reciente artículo, publicado por el economista y senador por el Espacio 609, Alberto Couriel, sereconoce que aumentó la ´"desigualdad" en el Uruguay. Y lo cuantifica con toda precisión: el índice de desigualdad creció de 0,411 en 1991 a 0,457 en el 2007. Es decir, durante el reinado de Astori la desigualdad ha crecido y es mayor que la habida en plena crisis del 2002.

También señala Couriel que, en los últimos cuatro años, el 20 % más rico de los uruguayos se ha enriquecido mucho más de lo que estaba y lo ha hecho a costillas del deterioro del otro 80%, cuya participación en la riqueza nacional es la más baja de los últimos 17 años. Por consiguiente, el modelo fondomonetarista a lo Astori redistribuye la riqueza pero al revés, cada día le da más torta a los más ricos:

Son casi 2 millones y medio de personas cuyas preocupaciones cotidianas han crecido en proporción inversa el decrecimiento de su parte en la torta. Viven corriendo detrás de la diaria, galgueando. Y sin embargo, esta mayoría tan mayoritaria no percibe que "su" gobierno progresista, gobierna para el 20% del privilegio, el de los shoppings y los autos 0K. El 20% que está en condiciones de enamorarse sin prisas ni angustias. Más vale no pensar…y seguir creyendo en la religión de los tres grandes caudillos.

A imagen y semejanza del batllismo del siglo pasado, el progresismo uruguayo ha encontrado una forma de dominación de clases que permite esconder grandes negocios capitalistas bajo una careta de libertades, derechos y expectativas políticas. El 80% está en la lona, pero sonríe contento cuando el Pepe dice sus banalidades o Danilo explica su política con aire doctoral. Admirable arte para juntar votos…

Más adelante, Alberto Couriel explica textualmente: " El crecimiento espectacular del PBI en los últimos cuatro años, no solo no mejora el incremento de la desigualdad provocada por la crisis productiva, social y financiera del año 2002 sino que dicha desigualdad sigue aumentando..El 5% de mayores ingresos aumentan con nitidez su participación en el ingreso total y constituye un factor relevante del aumento de la concentración del ingreso".

 

En ese 5% privilegiado, Couriel encuentra a los viejos conocidos de siempre: los latifundistas ( todos compraron  sus 4X4, casa en pueblo, chalet en la playa y viaje a Miami o Disneyworld), los dueños de la industria frigorífica y molinera, los importadores y los dueños de los supermercados. Olvida los altos funcionarios del Estado,  los ministros,  las grandes jubilaciones  y los especuladores de la plaza financiera que por ahora, aunque nadie hable de ellos, siguen defraudando el fisco y lavando dinero. Como Luis Batlle Berres y José Batlle y Ordóñez, el progresismo deja las manos libres a la oligarquía y a las multinacionales.

"…la masa salarial, que tuvo un descenso significativo durante la crisis de 2002, alcanza en el año 2007 una menor participación en el PBI con respecto al período previo a la crisis de 2002", dice Couriel o sea, que después de tres años de gobierno progresista, la parte de riqueza nacional que reciben los asalariados (riqueza que ellos produjeron) es menor que lo que recibían antes del 2002.

 

Sí, claro, hay consejos de salarios y hay ley de ocho horas para los trabajadores rurales…¿cuántos trabajadores abarcan las negociaciones en los consejos de salarios y cuántos quedan por fuera? Couriel entiende que es cada vez mayor la distancia entre los trabajadores formales -amparados por el lobby del PITCNT-  y los trabajadores desocupados y en negro sin lobby que los ampare.

 


Otra pildorita de Couriel: "dos de las reformas más relevantes del actual gobierno, como la reforma tributaria y la de la salud, que tienen elementos positivos, pueden calificarse como muy amigables al capital. La reforma tributaria rebajó la tasa del impuesto a la renta de las empresas de 30% a 25% como estímulo a la inversión, medida nunca solicitada ni festejada por los sectores empresariales". Lean bien frentamplistasdos: dos de los grandes logros y  vanagloria del gobierno progresista son amigables con el capital y todavía los dueños del Uruguay, los muy reaccionarios, no le agradecen el favor al gobierno. Lo dice Couriel, no Zabalza el eterno contra…

 

Democracia representativa

 

La subjetividad del 80% de los "uruguayas y uruguayos" está abrumada por la vida que llevan. No pueden disfrutar de una noche de amor, sentados en las piedras frente al mar. No estamos hablando de grandes lujos, simplemente de eso, disfrutar del amor, lo más digno  y sencillo que existe. ¿A quién representa esta democracia que ni siquiera eso permite a los pobres?

 

La mitad más uno en el parlamento, el poder ejecutivo, los entes autónomos, más del 40% de apoyo popular. Si para instrumentar cambios que favorezcan al 80% de los uruguayos no alcanza con ser dueño del gobierno y del Estado…¿no estará agotándose la vía institucional para los cambios? Cuando gran parte de esos dos millones y medio impedidos de amor, deje de creer en la demagogia…¿se romperán las reglas de juego instaladas por el progresismo, como se rompieron en los '60 las del batllismo? Apenas se trata de pensar hacia dónde vamos con este modelo agroexportador y pagador de deuda externa... aunque te bauticen gil!

 

 
Sólo para herejes (II)

"El gobierno actúa sometido a tensiones de una sociedad dividida en clases y no puede actuar siempre acorde a ese programa (el del Frente Amplio, nota del autor) y tiene que ceder a las presiones del bloque dominante" , palabras dichas en el acto del Primero de Mayo, por Juan Castillo, principal vocero del PITCNT.

A riesgo de aburrir lectores y alienarme voluntades, creo conveniente repasar el listado de las cesiones que se hace frente al bloque dominante:

I) a los grandes capitales multinacionales se les cede enorme extensiones de tierras forestadas con eucaliptos y se deja plantar soja transgénica cultivada en base a agro tóxicos hasta alcanzar a ser el décimo país en el campeonato mundial sojero organizado por la Monsanto. Se les regala la instalación de plantas de celulosa en zonas francas donde no pagan ni un peso en  impuestos. Se les ceden las industrias molineras y frigoríficas que exportan sin pagar detracciones como en Brasil o Argentina. Se mantiene el funcionamiento secreto de la plaza financiera, asentamiento extranjero que exporta capital expropiado a los asalariados uruguayos.

II) Se cede en la concepción de la política económica al centrarla en el pago de la Deuda Externa. Se paga por adelantado el capital al FMI, y no se atrasan ni un segundo en el pago de intereses y amortizaciones a los acreedores privados. Al mismo tiempo se hace la mosqueta con el 4,5% para la educación; con las inversiones en vivienda popular y préstamos a cooperativas; se niega al INAU lo imprescindible para atender niños y adolescentes arrojados a la calle por esta misma política astoriana.

III) Se cede ante el complejo latifundio-agro exportación que hacen su agosto con el consumo popular al tiempo que no pagan prácticamente nada por las rentas de capital o por el privilegio de la propiedad de la tierra o por las exportaciones de carne y lana (¿qué pasó con el impuesto a la productividad media y con la ley de sociedades anónimas?).

IV) Se cede a las presiones del terrorismo de estado para no anular la ley de caducidad y sacar de la manga una cárcel VIP para los asesinos con o sin uniforme, al tiempo que no hay un peso para humanizar las cárceles y las colonias de menores (como botón de muestra: ver  las condiciones en que esperan en las puertas de las cárceles los familiares que no han cometido delito alguno). El gobierno también cede al no tomar la iniciativa en materia de derechos humanos: podría dar órdenes a sus fiscales para que inicien investigación y denuncias judiciales sobre la tortura, desapariciones y asesinatos desde 1968 a 1985, así como lo que ocurre actualmente en comisarías, cárceles y hogares de menores.

V) Se cede a las presiones de lo más reaccionario (Opus Dei y arzobispo) para no aprobar la despenalización del aborto y al hacerse los distraídos para no ver las clínicas aborteras clandestinas, gran negocio de algunos médicos.

VI) También cede ante el imperialismo, al enviar tropas hipócritamente llamadas "de paz" a reprimir al pueblo haitiano para restablecer la "democracia" como le gusta a George Bush, gran democratizador en Afganistán, Irak y el resto del mundo; además se cede al no levantar una voz indignada por la invasión del ejército colombiano a Ecuador y al recibir, por el silencio cómplice, las felicitaciones de Condoleza Rice. También se calla sin denunciar el reflotamiento de la IV Flota bajo el mando del Comando Sur, división del Pentágono para el control y la represión en América Latina, responsable de violaciones del territorio ecuatoriano y venezolano, del Plan Colombia y de la construcción, con el consentimiento del Ministerio de Defensa, del anzuelo-políclina en mis pagos de Santa Catalina.

Este incompleto listado (olvidé las privatizaciones y la ley "luz verde para la policía", por ejemplo) abre dos interrogantes en negrita: A) ¿Dónde termina el "ceder a las presiones" y empieza el "hacer los mandados a la oligarquía y el imperialismo "?, y B) ¿Qué está en disputa en este gobierno donde el programa popular ya perdió por goleada?

Las respuestas las tienen los miembros del secretariado ejecutivo del PITCNT, en particular, Castillo, Abdala y Bermúdez que unen a esa condición la de ser  comunistas y, por lo tanto, se supone que ideológicamente rechazan toda colaboración de "su" gobierno con la oligarquía y el imperialismo. Personalmente, sospecho que ya no hay nada que disputar: el gobierno acaudillado por Mujica, Astori y Tabaré es de derecha sin remedio.

El inefable senador Huidobro reafirma su compromiso a muerte con la gestión del gobierno progresista y que sus alianzas en el Frente Amplio tienen un carácter estratégico. Manifiesta nuevamente su lealtad para con Astori, Valenti, Nicolini, Bengoa y etc. a la par que valora la actual política económica como de izquierda.

Huidobro se suma al discurso "¡unidad, unidad!" que vienen haciendo los caudillos del progresismo y los dirigentes de la central sindical. Consigna que se ha venido imponiendo desde 1960, cuando el PCU unificaba a palo y cadena.

La "Unidad" posee mucho significado afectivo para el pueblo asalariado y es un excelente recurso retórico. Basta mentarla para despertar aplausos en el público más aburrido (como el de todos los Primeros de Mayo, por ejemplo).

El contenido político de este nuevo paquete de "Unidad" parece ser el disciplinamiento a las políticas de gobierno. La tribu entera atrás de Pluma Blanca, de su primer ministro Danilo y del Gran Brujo. Disciplinarse al gobierno por un lado y por el otro, anular con un discurso demagógico las resistencias populares que pudieran surgir

Unidad para hacer los mandados y dejar hacer los grandes negocios a los dueños del Uruguay, los que viven en Carrasco y también los europeos y gringos. Unidad para convencer de que tres años son poco tiempo para cambiar las causas de la pobreza en que vive el millón y medio de uruguayos que no goza del privilegio de pagar IRPF.

Sólo para herejes

Refundación nacional

Con este concepto, Fernández Huidobro agrega una etapa previa a la lucha por la liberación nacional y  socialismo. Antes de arremeter contra la oligarquía y el imperialismo, entiende necesario resolver la "emergencia nacional" en que nos ha hundido el neoliberalismo. Este concepto aparece como inédito  pero, sin embargo, posee antiquísimas raíces en el pensamiento socialdemócrata europeo.

Estos modernísimos divulgadores de viejas ideas dicen que "precisamos un capitalismo en serio"; "tenemos que importar burgueses como la gente, que cumplan con su interés de clase, que peleen por la de ellos"; "es tiempo de tragar sapos"; "son gajes del oficio"; "tenemos un gobierno de clase media"; "le pagamos al FMI para que no jodan más"; "estamos agarrados del cogote por las deudas"; "la cuestión hoy no es como llegamos al socialismo, es como llegamos a fin de mes".

El resultado práctico de la "innovación teórica" es uno solo: postergar la lucha por la revolución social para cuando las velas ya no ardan  Esa es la pastilla que Huidobro puso a la venta. Que la compre quién quiera o quién la necesite.

En realidad es imposible refundar nación alguna mientras el poder económico permanece en manos de estancieros, especuladores y capitales multinacionales. Es imposible. Y en consecuencia, el discurso folklórico de los vendedores de pastillas es un fraude ideológico. 

Apoyar caudillos políticos que hacen la vista gorda a la especulación financiera, la extranjerización de la tierra, la invasión de multinacionales y los pingues negocios de la oligarquía agroexportadora tiene múltiples consecuencias para el pueblo asalariado. No vale quejarse mañana cuando la indigestión de pastillas provoque vómitos

 

Misiones de paz.-

Para vender la pastilla MINUTASH, los feriantes argumentan que los soldaditos uruguayos van a ayudar humanitariamente al pueblo haitiano, a prepararse en las técnicas militares y a ganarse unos pesos que el presupuesto nacional no puede pagarles. Es  mejor que seamos los propios latinoamericanos y no los yanquis quienes intervengan en Haití, es una misión antiimperialista, deliraba Huidobro.

Hasta se hizo una visita guiada por un oficial de inteligencia con traje de relaciones públicas, que dejó encantados a los periodistas uruguayos, algunos de ellos de izquierda, que al regresar a Montevideo contaron maravillas de la tarea que desempeñaba el ejército uruguayo en casa ajena.

Cuando la MINUTASH bombardeó y atacó un barrio de Puerto Príncipe la prensa progresista explicó que eran los brasileros quienes habían asesinados niños y mujeres en una operación contra las "bandas narcotraficantes". Cualquier parecido con la lógica guerrera de Bush y Uribe es pura casualidad. Se obvió el hecho incontrovertible de que el general uruguayo Glodoofsky era el segundo comandante al mando de las tropas genocidas. Y ese general de la "joven generación" resultó ser el tal fascista…

¡Tremendo vendedor de pastillas el Ñato! Eso sí, repito, se las traga quién quiere.

¿Qué tácticas y técnicas represivas se experimentan en Haití?, ¿qué interpretación de la historia última del Uruguay se enseña en esos cursos de control represivo?, ¿qué doctrina de guerra contrainsurgente se enseña?, ¿contra cuál enemigo?. 

Hipótesis aventurada de un viejo y desconfiado tupamaro:  ¿esas tropas obedecen al ministerio progresista o al Comando Sur del Pentágono?. ¿no las estarán preparando para una hipotética escalada represiva en Uruguay?.

La realidad real es que el ejército uruguayo participa en una invasión preventiva al territorio de un pueblo hermano. Decidida y planificada en Pentágono y no en el ministerio progresista de defensa. Tan criminal como la invasión de Venancio Flores contra el pueblo paraguayo. Estamos jugando un papel de quintacolumnas y carneros en la lucha de los pueblos latinoamericanos por independizarse de los EEUU.

Uniformes uruguayos asesinaron haitianos. Qué cada cual haga con su conciencia lo que pueda. Prefiero morir como he vivido, digo parafraseando al Silvio.

 

Fetichismo de la democracia burguesa.-

Pregunta para conciencias que no suelen esquivar los interrogantes: 1) las detracciones pueden ser utilizadas para proteger el consumo popular de alimentos, luego ¿a quién protege el gobierno progresista cuando rechaza las detracciones a las exportaciones de carne, lana y soja?; 2) el modelo sojero transgénico es agronegocio de multinacionales como la MONSANTO contra la cual batallan el MST en Brasil y Vía Campesina en otros países hermanos, luego ¿para quién trabaja el gobierno progresista que se calla la boca y deja hacer a quienes cada día extienden la superficie plantada con transgénicos en el Uruguay?

Una de las razones de ser de la democracia burguesa, la más honda y profunda tal vez, es ofrecer "seguridad" a las inversiones de los capitalistas nacionales y extranjeros, si es que existen fronteras para el capital hoy día. En tiempos de bonanza abrir puertas a las inversiones privadas, liberalizando la economía y, en tiempos de malaria, como hoy día, que el capital estatal se haga cargo de las pérdidas y luego descargue el peso del desastre capitalista  sobre el salario.

A mayor seguridad para los negocios, más democrática es la democracia burguesa. Cuando los negocios corren peligro, como en Bolivia, Ecuador o Venezuela, la democracia burguesa deja de ser democrática y los publicistas de la burguesía hablan de autoritarismo.

En tiempos de crisis, cuando se ha producido más de los que es posible consumir sin pérdidas de ganancias, el mejor negocio del capital es la guerra. En la guerra se consume sin necesidad de consumidores. Se multiplican las ganancias  sin necesidad de esclavos que se vuelvan consumidores para sostener la reproducción del capital. La democracia burguesa es la careta linda de las guerras más sangrientas. En Uruguay es la fachada de la participación de nuestras FFAA en el proyectote dominación mundial de los EEUU.-

¡Pero, Tambero, radicalote intelectual, dejate de joder, éste es un gobierno que representa al pueblo! No, queridos y queridas, fueron elegido por un electorado bien popular que exigía un cambio en el modelo, pero cuando toparon con las organizaciones del poder…¡las dejaron hacer!. Dejaron hacer a los estancieros, los sojeros, los plantadores de eucaliptos, las multinacionales (¿Portucel es herencia maldita?), a los especuladores de la Ciudad Vieja y a los grupos fascistas insertos en el poder judicial, la policía y el ejército.

¿A quién representan entonces los parlamentarios y ministros, el Señor Presidente? ¿A quienes votaron o a aquellos cuyos negocios prosperan cada día más sin que nadie se atreva a ser un Evo morales, un Correa o un Chavez?

La democracia burguesa es un fetiche, un ídolo, un ícono significante de muchos significados, parece decir una cosa pero representa todo lo contrario de lo que dicen los caudillos que sostienen el sistema. Los representantes votados cada cinco años se limitan a ocultar bajo sus discursos folklóricos la reproducción del sistema de poder económico.

¡Estoy ciego, madre mía, no veo un camino claro!

La democracia representativa, parlamentaria y electoral no aparece como una vía para hacer que el poder económico deje de dirigir el destino del pueblo asalariado. No sirve para que los gobernantes dejen de ser protectores de los negocios de la clase dominante y  le hinquen el diente a la solución de los problemas del millón y medio de pobres que hay en el Uruguay. No sirve tampoco para que las FFAA dejen de ser soldados de segunda en los ejércitos imperiales y el pueblo uruguayo ocupe un lugar en la trinchera de la lucha por la independencia económica.

Reaparece la necesidad del cambio en el sistema dominante. Pero esa necesidad es nítida solamente para sectores muy reducidos de militantes políticos. ¿Qué eco popular puede tener el discurso de una democracia directa, de un poder revolucionario de los asalariados? Ninguno y, sin embargo, la concepción no deja de ser válida por ello.

Hasta que los motores de la lucha de clases no se enciendan, no se extenderá la evidencia de que es necesario cambiar el régimen político, darlo vuelta y ponerlo al servicio del pueblo asalariado y los pueblos hermanos de todo el mundo.

La responsabilidad política principal  no está en los vendedores de pastillas y domadores de culebras que oscurecen y distorsionan el entendimiento político. Está en nosotros mismos, en quienes no logramos superar la crítica al ídolo y encender nuestro propio motor, el arranque del motor de la lucha de clases. La conciencia revolucionaria sabe de lo necesario pero lo posible se mantiene aún en la oscuridad. Al decir de Ernesto Guevara, mientras el pueblo asalariado no quiera rebelarse, nadie puede obligarlo a ello, pero, para que se rebele y busque revolucionar el poder, el motor de arranque debe estar encendido. La cosa es bien dialéctica, motor chico y motor grande, lo uno no funciona sin lo otro.

 

Mensaje al horizonte revolucionario

 

Mensaje al horizonte revolucionario

 

Carnaval electoral…se excita el interés político.

 

Son muy especiales estas elecciones 2009: las primeras tras la clara voluntad de cambio expresada en el 2004 y frustrada en tan sólo cinco años…¿para qué votar un cambio si después todo sigue igual?

Para "recuperar" desilusionados aparece la nueva tesis: en este primer período predominó la socialdemocracia, votemos una lista mejor para la próxima, otro "iluminado" que prometa socialismo y luego se abrace con culebras yanquis, latifundistas y multinacionales. Como si el  socialismo se lograra juntando votos y conquistando colinas en el parlamento…

Otra vez a discutir candidatos y programas, a caer en las mismas trampas cazavotos de siempre, sacar a los "malos" para poner a los "buenos", que ahora sí van a cambiar la cosa…¿nunca se agotará la capacidad para el autoengaño?

L os militantes no tienen porqué entrar en ese corral de ramas...  es viejo y sabido que la democracia representativa sobrevive gracias al fraude ideológico repetido cada cinco años, gracias a la estafa demagógica que obtiene consentimiento con promesas que nadie cumple.

Hay que hincarle el diente al problema real: esta democracia tan poco democrática no puede resolver los problemas de un pueblo de pobres…no puede alcanzar la justicia social, redistribuyendo suficientemente la riqueza, simplemente porque su rol es proteger los buenos negocios de los dueños del poder económico.

 

En la última semana de marzo 2008, en el teatro de AEBU se abrirá una discusión sobre las cuestiones de fondo, las que hacen a una democracia realmente participativa, al traslado de poder a las organizaciones de pueblo asalariado, al trabajo de base sembrador de gérmenes de poder popular.

El destino de las luchas populares no puede ser, de ninguna manera, acumular votantes para alguna lista o candidato al parlamento, sino un camino revolucionario hacia el socialismo. Una tradición con  raíces en la mejor historia  del movimiento popular y que apunta a fortalecer el horizonte revolucionario en esta nueva versión de Uruguay Batllista.

Participar o no de las elecciones nacionales no es cuestión de principios, pero los militantes no tienen que perder tiempo y energías discutiendo lo novedoso del agujero del mate. En estas elecciones tan especiales, es hora de negarse a fabricar nuevas falsas esperanzas en la vía electoral o nuevos caudillos parlamentarios de "izquierda" presentados como salvadores de la patria. Un debate táctico sí, pero con enormes implicancias estratégicas en el campo de la lucha revolucionaria.Es hora de votar por la revolución social. 

 

Un pueblo de pobres

 Vida digna es trabajo creativo y libre, decidir uno mismo en qué, cómo y cuándo empleará su fuerza de trabajo. Una alimentación sana y un tiempo para los afectos (familia, pareja, amigos); vivienda en óptimas condiciones y un tiempo para las actividades culturales y deportivas; atención adecuada de la salud y un tiempo para el desarrollo personal en lo educativo. Vida digna es vida política activa, el poder de decidir sobre su propio destino.

En el Uruguay Progresista, un millón y medio de personas (85% de los jubilados y 65% de los asalariados) viven con menos de $8.100. Su poder adquisitivo es menos de la mitad del que tenían en 1970 los asalariados y jubilados. Ni siquiera alcanza el nivel de 1998. Lo recuperado en los últimos tres años, con consejos de salarios y caridad del plan de emergencia, es una ínfima parte de lo perdido.

Un millón y medio de excluidos de la riqueza que produce este país, del crecimiento del producto bruto y las exportaciones que alcanza cifras nunca antes vistas. Marginados por estancieros, industriales y banqueros que gozan del lujo. Víctimas de los inversores extranjeros que se llevan millones de dólares de Botnia, de la forestación, de la banca  extranjerizada y de los capitales blanqueados en Punta del Este.

El Uruguay Progresista ya es muy, pero muy, productivo, claro que produce para los mismos pocos de siempre. Para ese millón y medio ( 43% de la población) no hay vida digna. Son pobres.

Pobreza es su condición social, intelectual y cultural: niños que nacen en la desnutrición y el raquitismo heredado de padres y abuelos; deserción en la escuela y el liceo; cola en hospitales y mutualistas; el 11% de los montevideanos viviendo como pueden en asentamientos irregulares; juventud privada de actividades culturales y deportivas.

Pobreza es desagregación de la familia y filas en las puertas del ComPen y de Libertad, yendo a visitar a una juventud condenada al delito de origen social y la drogadicción.

Pobreza es la condición política reducida a espectador de la farándula de demagogos. Es elegir cada cinco años entre candidatos designados por los aparatos partidarios en transas no muy públicas.

Pobreza es sociedad fragmentada. Ghettos de ricos al sur de Avenida Italia y en Punta del Este. Territorios de pobres al norte y el oeste de Montevideo.

Por muy serio y humanitario que quieran presentarlo,  el capitalismo sólo puede crecer expulsando cada día más trabajadores hacia la desocupación o el trabajo chatarra o precario, hacia las tercerizaciones mal pagas y en negro. Es la ley de hierro del capitalismo: las mayores ganancias se obtienen invirtiendo en tecnología moderna y disminuyendo la mano de obra empleada.

Para este pueblo de pobres no hay solución en este sistema. ¿Cómo se resolverá la  crisis 2008 generada por la especulación inmobiliaria en los EEUU? ¿Quién la pagará? Asalariados y jubilados ya lo saben: una vez más caerá sobre sus espaldas el peso de la concentración y centralización de los capitales. 

No es posible un capitalismo con inclusión social ni con pactos sociales. La pobreza no la resuelven un Ministerio y 250 ONGs subsidiando 300 proyectos familiares y cooperativistas y creando un cuento fantasioso en el capitalismo: los nichos de "economía social". En uno de sus artículos en el libro publicado por el Movimiento por la Tierra, Raúl Sendic lo decía tan clarito como siempre:

"Marx vaticinó que el capitalismo crearía a su propio gran enemigo y enterrador, el

proletariado. Pero este capitalismo decadente de finales del siglo XX, está creando otro enemigo más caótico, inorgánico y agresivo, que lo acosa de continuo: los sectores marginados, que se refugian en la delincuencia. Las estadísticas demuestran que a una desocupación juvenil en ascenso, corresponde una delincuencia juvenil también en ascenso.

El sistema, la distribución desigual de los ingresos en el mismo, condena a la privación de las cosas más elementales. Simultáneamente, el sistema incita al consumo de las cosas más superfluas.

El sistema tiende un cerco sobre el peón o el pequeño productor rural y los obliga a emigrar, para hacinarse en las grandes ciudades. El sistema arroja a la desocupación a un sector en aumento de la población. Si busca defenderse con la venta callejera, el sistema lo persigue. El sistema enseña a robar y matar desde la televisión. A la delincuencia la crea una clase social, pero afecta a toda la población. Para terminar con la delincuencia hay que terminar con el sistema".

En un volante anónimo de los tiempos de la Comuna de París, se leía: "Los burgueses son capaces de hacer todo por los pobres. Menos bajárseles de encima". Este  es el fondo de la cosa. Por eso, parafraseando a Sendic decimos que  para terminar con las consecuencias sociales del capitalismo, hay que "terminar con el sistema".

 

La segunda independencia de América Latina

  Los inmensos capitales provenientes de la producción de materias primas,  acumulados por Arabia Saudita, Asia y China, están siendo los salvadores de los grandes bancos yanquis y europeos ahogados en la burbuja financiera que ellos mismos inflaron.

Ya no es la crisis malaya, el efecto "tequila" o el efecto "cachaza". Ahora es EEUU el que esta en recesión y contagiando al resto del mundo. ¡Sálvese quién pueda! Esto es globalización.  

Se está entrando en una nueva fase en la historia del capitalismo. La época del quiebre de la hegemonía económica de los EEUU y el surgimiento de la cada vez más sólida supremacía económica de los capitales asentados en China India y los países del sudoeste asiático.

¿Este hecho indica el fin del imperialismo? No. De ninguna manera. Estamos frente a un proceso de reacomodo del capitalismo. Un reajuste que terminará beneficiando, una vez más, a los gigantescos monopolios que concentran la propiedad del capital "global" y centralizan las decisiones económicas en el mundo entero.

La única industria aún radicada en los EEUU, el complejo petrolero-armamentístico, precisa de la guerra –consumidor final de sus productos- para reproducir su capital y mucho más ahora, para hacer frente al cambio de roles en el mundo. Es la razón del artillero que subyace bajo la histeria militarista del payaso Bush.

Intervención preventiva en Irán, extensión del Plan Colombia en una agresión directa a Venezuela, violencia provocada en África…una vez más la guerra es la solución de los problemas financieros en los países centrales del sistema.

Sin embargo y contradictoriamente, las agresiones a los pueblos de Afganistán, Palestina e Irak también están siendo un tiro por la culata para el poder militar más poderoso de la historia de la humanidad.

La dispersión del poder económico a nivel mundial y los EEUU sin saber como salir de

Oriente Medio, han creado nuevas condiciones políticas, y en América Latina el dominio imperialista está siendo cuestionado como no lo era diez años atrás. De distinta manera, los pueblos de Venezuela, Bolivia y Ecuador ahora acompañan al pueblo cubano. Cuba ya no está sola.

Se está presenciando el reinicio de la lucha por la segunda independencia de los pueblos de América Latina. Una nueva hora de los hornos…"y no se ha de ver más que la luz", al decir de José Martí.

En Bolivia la lucha de los pueblos originarios puede tomar la forma de una guerra civil en cualquier momento. En Colombia los ejércitos guerrilleros de las FARC y el ELN, ya ejercen un poder político y militar paralelo y opuesto al poder centralizado en el Estado oligárquico y pro-imperialista.

Venezuela desafía abiertamente a los EEUU con iniciativas de solidaridad entre los

pueblos que conmueven el continente entero ( recursos energéticos, organismos financieros, canje de prisioneros, etc.). Tan orégano es el campo, que hasta los gobiernos de Argentina y Brasil se atreven a hacer alguna pirueta.

En cambio, aunque todavía no está claro en la conciencia popular, el gobierno progresista del Uruguay, aparece como cabecera de puente de los intereses imperialistas en el continente. Bajo la consigna "comerciar con todos" se impulsan acuerdos con los EEUU que obran en contra de la creación de un "mercado interno" en América Latina (agua fría al MERCOSUR y al Banco del Sur).

Frente a los proyectos energéticos de la región, que apuntan a la liberación nacional, el gobierno progresista se alinea con el IIRSA de las multinacionales.

Se opta por el "modelo a la chilena" (con todas sus consecuencias sociales y políticas), en lugar de hacerlo por el "modelo a la boliviana" de claro contenido independentista.   

Pero la política de contenido más profundamente colonialista es la profundización del Uruguay agroexportador. Con ella penetran el monocultivo forestal y de soja transgénica, la extranjerización de la tierra y de los frigoríficos y usinas lácteas, únicas industrias nacionales competitivas a nivel mundial.

Para resolver sus propios problemas, el pueblo de pobres del Uruguay no tiene otra opción que sumarse a la lucha por la emancipación de América Latina y replantearse la propiedad de los recursos naturales y de los medios de producción. No queda más remedio que afiliarse a un modelo de desarrollo propulsor del marcado interno y dirigido a agregar fuerza de trabajo y  tecnología a los productos de exportación.

En Alto Perú (hoy Bolivia) la rebelión ya estaba en las calles en 1808;  Buenos Aires tuvo su mayo en 1810 y los pobres de esta orilla del Uruguay vivieron su "admirable alarma" en 1811.

Es la hora de un Grito de Asencio. Por la revolución social en América Latina. El pueblo uruguayo no dejó sola a Cuba y no dejará solas a Venezuela y Bolivia.

 Tierra para los/las que trabaja

El "arreglo de los campos" sigue siendo el nudo para la felicidad de los más infelices. Habrá que desatarlo como lo desató el pueblo artiguista.

En el año 2005  el Anuario Estadístico Agropecuario y  DICOSE (Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca), hicieron públicas cifras muy interesantes. Establecen que unas 2176 empresas ganaderas, propietarias de predios mayores a 1000 hectáreas, poseen el 55% (¡más de la mitad!) de las tierras ganaderas, el 40% del ganado vacuno y el 37% de los ovinos. ¡Son los dueños del Uruguay!, según canta Daniel Viglietti.

Afirmados en su monopolio de las tierras y ganados, gozan del privilegio de contraer deudas pesadas que no pagan (y no les cobra nadie);  de ser los importadores maquinaria, fertilizantes y semillas; de presionar a los gobiernos desde la Asociación rural y la Federación Rural 8sus "partidos políticos"), para obtener decisiones que favorezcan sus intereses  (el subsidio estatal para la instalación gratuita de "caravanas" en el ganado, por ejemplo).

Estos señores que se quedan con la parte de león en las exportaciones de alimentos (unos 2.500 millones de dólares), no pagan más de 60 millones de dólares al año de impuestos. ¡Y todavía se quejan que el Estado es caro!

Es feroz la concentración del poder económico ganadero. Botón de muestra: el latifundio de Gallinal Heber posee más de 100.000 hectáreas y el de Martinicorena supera las 150.000. Entre sociedades anónimas, arrendamientos y lazos familiares, hoy son menos de 500 familias las que constituyen la "oligarquía vacuna" (tierras + vacunos + ovejas).

La tierra, el agua y los ganados son los recursos naturales más importantes del país. Nuestro petróleo. De ninguna manera la principal riqueza del pueblo puede ser propiedad abusiva de tan pocos.

En los 30 últimos años han desaparecido casi la tercera parte de los "productores rurales" (unos 25.000 establecimientos) y en los últimos cinco años, el 25% del territorio nacional cambió de manos. Es un proceso de "contrarreforma agraria". A medida que crece la concentración del poder económico, avanza a todo vapor el proceso de despoblación del campo.

En la franja comprendida entre la costa del Río Uruguay y la ciudad de Tacuarembó, hay un habitante cada dos kilómetros cuadrados. O sea que, esa zona de los departamentos de Artigas, Salto y Paysandú sigue siendo el mismo desierto que hace cien años. Menos de 190.000 personas residen en el campo. Es el desierto.

El 85% de la superficie ganadera son campos naturales o mejorados (un tractor cada 2000 hectáreas) donde se crían y engordan los novillos que produjeron los más de 1.000 millones de dólares de carne que vendió el Uruguay. En los 2176 latifundios que concentran la producción, hay un peón cada 400 hectáreas y 250 novillos por peón. El jornal de un tractorista es $150 y el de un $140 …con tamaña plusvalía, ¿para qué quiere gente el latifundio?...la  expulsa.

Los dueños de las tierras y ganados no quieren producir más. No quieren recolonizar el campo, introducir tecnología y dar trabajo. No les interesa invertir. Sus ganancias tienen destino más redituable y menos riesgoso que la producción: depositan en Bahamas y compran los bonos de Astori, invierten en Punta del Este, viajan a Miami, compran "0 Kilómetros".

Para dar un salto en la producción agropecuaria, en cantidades y calidad, no se precisa de la inversión extranjera,  hay expropiar el poder económico concentrado en la "clase vacuna" y redistribuirlo entre los que trabajan. Tierra para los/las que trabajan, la consigna de Raúl Sendic y la histórica UTAA, expropiar sin indemnización los latifundios mayores a 2.500 hectáreas y recolonizar los campos en base a varias formas de propiedad combinadas (estatal, cooperativas de ayuda mutua, colonias y pequeñas parcelas individuales dadas en usufructo).

                                       

Capital para los/las que trabajan

 Los EEUU de mediados del siglo XX, a raíz de sus guerras y de la competencia comercial (Japón, URSS y Europa), se desfinanciaron y, como eran los dueños de la maquinita, para resolver su problema, imprimieron un par de millones de millones de dólares.

El "tsunami" de dólares fue a parar a los bancos y organismos financieros internacionales y, como "barco parado no gana flete", ese papel que rebosaba las cajas fuertes fue ofrecido a los países del Tercer Mundo, a quienes poco menos que se obligó a aceptar préstamos en condiciones esclavizantes fijadas por los prestamistas.

La Deuda Externa no obedeció a las necesidades de los pueblos deudores sino a la necesidad del propio imperialismo que imprimió esa masa de dólares que está en la base de la especulación. Cuando al Uruguay llegó la cuota que le correspondía en el reparto del excedente mundial de dólares, ella no fue a los campos y las industrias, sino que fue atrapada por un montón de bancos que se instalaron en este generoso país ( la banca española franquista y la secta Moon, por ejemplo).

En Uruguay, con un discurso patriotero y chauvinista, la dictadura se abrió totalmente al capital especulativo internacional, montando el más cruel mecanismo de succión de que tenga noticia la historia. No sólo porque los gobiernos pagan puntualmente los servicios de la Deuda, sino porque hoy los bancos privados son todos extranjeros y remiten sus ganancias al exterior.

El sistema bancario es el administrador políticamente protegido (exoneraciones, secreto bancario, off shore) de la especulación internacional. Tal vez por eso, exista la certeza que sin estatizar la banca no se puede dominar la economía productiva en el Uruguay de hoy día.

La Deuda Externa es una estafa que permitió crear un imperio pirata, enseñaba Raúl Sendic: "De hecho estamos encadenados a un sistema que en nada se diferencia al de la colonia, cuando teníamos que pagar un  'diezmo' y otros impuestos a los españoles. Al cabo de más de 150 años de liberarnos de aquellos opresores, nos sorprendemos pagando no ya un 10% sino un 30% de lo que exportamos a otros opresores, que no han necesitado montar un costoso aparato de dominación aquí, porque pueden usar el local: 'nuestras' Fuerzas Armadas.". (página 250, "Raúl Sendic, Deuda y Tierra")

Desde 1975 (más o menos) creció el producto bruto interno y también las exportaciones crecieron al doble. Los créditos externos facilitaron la importación inclusive de productos agrícolas. Fueron tiempos récord de importaciones de cero kilómetros.

La dictadura en Uruguay produjo un "milagro a la uruguaya": al tiempo que protegía los negocios y negociados del capitalismo mafioso, bajó el poder adquisitivo de los salarios a la mitad. Hubo una rapiña descarada a los trabajadores, una transferencia de los ingresos del asalariado al capitalista. Esa es la explicación histórica del golpe de Estado: la misión de las fuerzas armadas fue proteger el robo a mano armada al pueblo asalariado.

Para lograr la independencia económica y financiera de este pueblo pobre, hay que capitalizar el poder adquisitivo del salario y las pasividades. Hacer  lo contrario de lo que hicieron la dictadura y los gobiernos de la democracia tutelada.

No pagar más la Deuda Externa y volcar lo ahorrado al salario, las jubilaciones y los pequeños productores industriales y rurales.

Estatizar la banca privada, estableciendo un corralito para volcar hacia el poder adquisitivo del salario, la jubilación y los pequeños capitales, el capital parásito nacional y extranjero depositado en los bancos.  

El gobierno progresista es el adalid de los buenos pagadores de la deuda externa a la usura internacional. Se "honra la deuda" y así se contribuye a la salvación de esos mismos capitales estadounidenses y europeos que hoy están crisis financiera y, de paso les entrega el bienestar del pueblo.

¿Cuál sería la peor consecuencia del No Pago? La protesta de los burgueses uruguayos que son tenedores de títulos de Deuda Externa. La negativa a pagar la Deuda afecta principalmente a esos "peores americanos" de siempre, que se enriquecen con el hambre del pueblo asalariado, así como a los acreedores internacionales hoy en decadencia. En palabras crudas, al no pagar a europeos y yanquis, los capitales asiáticos y chinos correrían a ofrecer sus servicios a los "malos pagadores".

¿Cuál sería el mejor efecto del No Pago? La inyección de capital a ese pueblo de pobres, sacar del subconsumo a la mitad de la población del Uruguay y convertirla en dinamizadores de la demanda interna de bienes ¡Un poco de imaginación!  ¿Sería o no un incentivo a la producción semejante distribución de capital entre los pobres de este pueblo de asalariados y jubilados? Hasta George Bush toma medidas que favorecen el consumidor para incentivar el mercado interno y sacar de la recesión a los EEUU. Los únicos que siguen pensando con sin los esquemas del Banco Mundial y del BID, se hacen llamar "progresistas" en el Uruguay.

El horcón del medio

Por la Reforma Agraria, el No pago de la Deuda Externa, la estatización de la banca y un aumento sustancial de salarios y pasividades…. los cuatro puntos que Raúl Sendic (padre) resumió en el Estadio Franzini, el 19 de diciembre de 1987.

Este el programa tiene sus más antiguas raíces en el Primer Congreso del Pueblo (1964). Poco más tarde alimentó los procesos fundacionales de la CNT (1966) y del Frente Amplio (1971), así como sirvió de insumo a promesas demagógicas como "Mi compromiso con Usted" de Wilson Ferreira Aldunate en 1971.

El programa de un "Uruguay para los pobres" no es tan complicado: recuperación del poder adquisitivo y del control sobre los recursos naturales y el capital financiero; sumarse al frente de los pueblos latinoamericanos en lucha por una economía independiente de los capitales extranjeros y de los organismos financieros internacionales.

En cambio, el elenco progresista apuesta al modelo "Uruguay para los ricos y aspirina para los pobres". Apuesta a las inversiones extranjeras, es decir, gobierna para los organismos financieros internacionales y para el capital multinacional; protege a los grandes grupos económicos más o menos criollos. Intocado, el poder económico ha aumentado sus beneficios durante estos meses.

Hay un continuismo en el modelo, pero aplicado ventajosamente con relación a los partidos tradicionales, que nunca pudieron controlar y manejar la subjetividad política del movimiento popular. Ahora se vende la imagen "gobierno reformista de izquierda, paciencia y esperar". La figura emblemática del modelo (Danilo Astori) aparece como el gran reformista y no como el gran entregador.

La lucha por un "Uruguay para los pobres" choca de frente con la oligarquía vacuna y el imperialismo alineados tras el modelo  "Uruguay para los ricos". Más viejo que el agujero del mate.

Cuando el pueblo pobre gana en poder perjudica a los dueños del poder, que reaccionarán como lo han hecho en Venezuela y Bolivia, como lo hicieron con Cuba Revolucionaria. Nadie se hace ilusiones. Como siempre el modelo fondomonetarista entraña la represión violenta. ¿Será por eso que preparan los instrumentos jurídicos que la legitimen (delito de usurpación, ley de procedimiento policial)?

Los dueños del Uruguay, han demostrado mucha sabiduría estratégica: cuando se les agotó el juego demagógico de sus partidos políticos, colonizaron la cabeza del elenco dirigente del progresismo, pero…¿qué harán cuando se les desgaste la opción progresista?

El principal instrumento político de los dueños del poder son las fuerzas armadas. Nacieron traicionando al pueblo armado y organizado que, conducido por José Artigas, luchaba por tierra para los humildes. Ahora el ejército uruguayo está siendo mano derecha del Pentágono y cómplice de las intervenciones militares encubiertas con la bandera de la ONU. En especial, es intolerable la presencia de tropas uruguayas en los inicios de un genocidio contra el pueblo haitiano.

Estas fuerzas armadas naturalmente represoras, culpables todavía sin castigo del terrorismo de Estado, subordinadas al imperialismo, deben ser reemplazadas por el pueblo pobre armado y organizado. La lucha por sociedad justa, donde se viva dignamente en el trabajo creativo y libre, implica la desarticulación de estos ejércitos represivos

¿Quién puede dudar que se reorganiza el terrorismo de estado? Los dicen ellos mismos. Lo dijo la fuga de Gilberto Vázquez y lo dicen los "archivos" de la cárcel VIP. Lo dicen las declaraciones de Gloodofsky, del general Pereira y del "legionario" Carlos Silva. Están organizados para la acción política (que en su caso siempre es armada) y para ello tienen su política de alianza que abarca el progresismo y a los viejos guerrilleros frustrados.

 

Trabajo de base y gérmenes de poder popular

 El discurso "como te digo una cosa te digo la otra" confunde al pueblo y desarma la conciencia militante. Se abandona la lucha por la emancipación social y se asimila política con transa y conciliación de clases. Se desmoviliza el movimiento de base para no poner "un palo en la rueda del gobierno", de un gobierno que ya es de derecha y necesita del aguijón para arrancarle algo bueno.

Se acepta el "acomodo"  y  el nepotismo. Se defiende al corrupto argumentando que "corrupción era la de los colorados y blancos"  Se disuelve el sentimiento antiimperialista del pueblo uruguayo, sustituyéndolo por una falsa "tercera posición", que se presenta como astuta y negociadora.

Se deterioró la idea de justicia en aras de un vaporoso sentimiento de perdón y olvido y para explicar tamaña concesión, se tergiversa la historia de la lucha revolucionaria  de los últimos cuarenta años, borrando para siempre el "odio de clases" como motor anímico de la luchas populares.

Decayeron el espíritu crítico y  la rebeldía  Predomina el sentimiento de que no somos Bolivia, Venezuela o Ecuador, se acepta la imagen batllista de la Suiza de América. Se asiste a una victoria ideológica de la clase dominante.

Esta crisis de valores y sentimientos también se manifiesta en la fragmentación política del horizonte revolucionario, en la dispersión y atomización de la militancia, en debilidad para la lucha por recuperar el dominio de las tierras y el capital. Sin un horizonte que clarifique la táctica y la estrategia, la brújula se descompone y se camina sin saber hacia dónde.

¿Cómo recrear la ética y los valores revolucionarios? ¿Cómo recomponer el horizonte revolucionario? Proclamarlo en una declaración o en un mensaje como éste no es el camino. Es apenas poner en la mesa su discusión.

Se recompone en el trabajo de base. Trabajo de base para restablecer desde abajo los vínculos políticos basados en ideas críticas y militantes. En el terreno social la crítica a la democracia capitalista, hace crecer gérmenes de poder popular y echa los cimientos de un movimiento independiente y combativo.

El norte es recomponer vínculos entre los luchadores sociales, recreando en las bases el sentimiento de que, aún hoy, en estas condiciones, es posible luchar hacia el socialismo. Vínculos que desarrollen una fuerza militante capaz de no dejar que aíslen  conflictos combativos como el de los obreros del Frigorífico Las Piedras y el de la pesca artesanal en el Río Uruguay.

El camino del poder popular lo señaló la solidaridad que despertó la ocupación de tierra que hicieron los "peludos" en Bella Unión, la lucha por los cuatro militantes presos en noviembre del 2005 y por la libertad para Fernando Masseilot y la marcha de FUCVAM y varios sindicatos por todo el litoral uruguayo.

Es el camino que señalan los movimientos vecinales renacidos en la campaña por la anulación de la ley de caducidad, el agotador batallar denunciando las consecuencias sociales del modelo forestal y las diferentes expresiones antiimperialistas que recibieron a George Bush.

Trabajo de base sembrando gérmenes de poder popular: la alternativa del horizonte revolucionario para el carnaval electoral que ya llegó. 

 

26 de febrero de 2008