PENSADORES Y PENSAMIENTOS

Hombres y mujeres que dejaron huellas

"Quien no quiere pensar es un fanático; quien no
puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar
es un cobarde."
(Bacon)


"Aprende a vivir y sabrás morir bien."
(Confucio)


"Cada lágrima enseña a los mortales una verdad."
(Platón)


"A veces pienso que la prueba mas fehaciente de
que existe vida inteligente en el universo es que
nadie ha intentado contactar con nosotros."
(Bill Watterson)


"Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la
estupidez humana. Y no estoy tan seguro de
la primera."
(Albert Einsten)


"Quien lee sabe mucho, pero quien observa sabe
todavía más."
(Alejandro Dumas)


"Conocerse a sí mismo es el mayor saber."
(Galileo Galilei)


"Cuando un hombre no tiene sus ideas en orden,
cuanto más ideas tenga, mayor será su confusión"
(Carnegie)


"Es asombroso lo que uno puede oir, cuando nadie
está hablando"
(Saint James)

NIETZSCHE, Friedrich

Quiero aclarar que lo que Nietzsche ha escrito sobre las mujeres ha provocado una gran polémica, el hecho de ridiculizar también a los hombres no lo exime de haber tenido opiniones sexistas, aún para su época. Especifico que no estoy de acuerdo con la visión machista de Nietzsche sobre la mujer, que según él, se cen tra en su papel de madre en potencia y no se extiende mucho más allá de eso. El pensamiento de Nietzsche ha sido relacionado con la obra de Schopenhauer "Sobre las mujeres" (Parerga und Paralipomena), habiendo sido muy probablemente influenciado por él en algún grado.

Sus experiencias con las mujeres no fueron muy positivas, en 1880 conoce a Lou Salomé, se enamora de ella, le pide matrimonio y ella lo rechaza. No es raro que en su frustración frente a la negativa de Lou piense: "Si vais con las mujeres, no olvidéis el látigo". De este período son obras como “El caminante y su sombra”, “Aurora” y “La gaya ciencia”.

Tengamos además en cuenta que si Nietzsche emplazaba a la creación de cosas más grandes que uno mismo como la principal tarea de la vida del ser humano, ésta visión debía simpatizar consecuentemente con el embarazo femenino. De hecho, creo que en el fondo Nietzsche veía las diferencias radicales y la esencia de los géneros como algo positivo.

Las mujeres nos vemos obligadas a luchar contra las nefastas opiniones, la filosofía y la religión de varios varones de distintas épocas, pero como somos selectivas e inteligentes, tenemos la capacidad de filtrar lo que nos sirve y nos interesa en el pensar de dichos seres. Rescato en mi página una buena parte de la filosofía de Nietzsche recordándoles que a pesar de que otros hombres que marcaron historia, como Bossuet, Schopenhauer,Voltaire, Oscar Wilde, Milton, Quevedo, Diderot, Kant, Balzac, Cicerón, Ninon de Lenclos, Petrarca, Víctor Hugo etc, etc, también dejaron sus opiniones y frases machistas para la posteridad, tenemos que entender que aunque se contradigan con la inteligencia que ostentaban en otros campos..., no eran más que humanos... y hombres.

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Nietzsche es uno de los filosófos que más ha influido en el pensamiento del siglo XX. Su obra, provocativa y vitalista, supone el más alto grado del existencialismo más nihilista y transgresor.

Nació el 15 de octubre de 1844, en Röcken, Prusia y murió en Weimar el 25 de agosto de 1900. Las primeras preferencias de Nietzsche en el terreno de la filosofía girarán en torno al idealismo hegeliano, pero el pensador que en esos momentos influye en él con más fuerza será Arthur Schopenhauer. Su teoría se halla bajo el influjo del innatismo y la crítica de Schopenhauer al racionalismo hegeliano e intenta por medio de la voluntad y la intuición superar sus conclusiones pesimistas.
Desarrolla interés por la cultura griega, y está tendra importancia en su filosofía. Estudia la obra de Platón y Aristóteles, y prefiriendo las figuras de Sócrates y Heráclito.
En la segunda mitad de los 80 escribe la mayor parte de sus mejores obras: Así habló Zaratustra (1883-1885), Más allá del bien y del mal (1886), La genealogía de la moral (1887), El crepúsculo de los dioses (1888), El Anticristo (1888), Ecce Homo (1889) y La voluntad de poder (1901).
Aclamado poeta, Nietzsche ejerció mucha influencia sobre la literatura alemana, así como sobre la literatura europea y la teología. La proclama de Nietzsche "Dios ha muerto" fue utilizada por teólogos radicales posteriores a la II Guerra Mundial

Influyó poderosamente en el nacionalsocialismo (presentándose como la realización de la moral del superhombre) y en tendencias izquierdistas radicales (en cuanto parte de un absoluto comenzar de nuevo). Su consideración del predominio de los instintos vitales sobre la razón es también un precedente fundamental del vitalismo.

Fragmento de un texto autobiográfico

“¿Cómo esbozamos un retrato de la vida y el carácter de una persona que hemos conocido? En general, exactamente igual que como se esboza el de una región que hemos visitado alguna vez. Tenemos que representarnos sus particularidades fisonómicas: la naturaleza y forma de sus montes, la fauna y la flora, el azul del cielo; todo esto, en su conjunto, determina nuestra impresión. Pero, precisamente aquello que primero salta a la vista, la masa de las montañas, la forma de los roquedales, no proporciona en sí mismo el carácter fisonómico propio de una región: en distintas extensiones de tierra, como grupos que se atraen y se repelen, surgen según leyes idénticas idénticos tipos de montes, las mismas configuraciones de la naturaleza inorgánica. Algo distinto ocurre con la naturaleza orgánica. Sobre todo en el reino vegetal se encuentran los rasgos más sutiles para un estudio comparativo de la naturaleza.

Algo parecido sucede cuando queremos contemplar una vida humana y valorarla con justicia.

No debemos dejarnos guiar por los acontecimientos ocasionales, los dones de la fortuna, los giros caprichosos del destino, pues sólo son el resultado de la coincidencia de circunstancias externas que, similares a las cimas de las montañas, son las primeras que saltan a la vista. En cambio, precisamente aquellas experiencias mínimas, aquellos acontecimientos interiores a los que no damos importancia, son los que con más claridad muestran la totalidad del carácter de un individuo, pues se desarrollan orgánicamente según la naturaleza humana, mientras que los otros no le pertenecen, sólo están unidos con él de forma inorgánica.”

Poesía de Nietzsche

 

¡HOMBRE! ¡PRESTA ATENCIÓN!

¡Hombre! ¡Presta atención!

¿Qué dice la profunda medianoche?

"Yo dormía, dormía –

De un profundo sueño desperté: -

El mundo es profundo,

y pensando aún más profundo que el día.

Profundo es su dolor -,

el gozo -más profundo aún que el sufrimiento

Dice el dolor: ¡pasa!

Mas todo gozo quiere eternidad,

¡quiere profunda, profunda eternidad!"

 

El caminante

A través de la noche el caminante

A buen paso camino va adelante,

Y va dejando atrás sin pesadumbre

El hondo valle, la escarpada cumbre.

La noche es bella, pero ¿qué le importa?

Por nada su ligero paso acorta,

Aunque no sepa, pobre peregrino,

A donde ha de llevarle su camino.

 

De pronto un ave canta. Oh, ave, dime:

¿Qué es lo que haces? Dí, ¿por qué me oprime

Tu voz mi corazón y me detienes?

Dime por qué derramas en mis sienes

Ese sopor tan dulce que asi liga

Mis sentidos y, oyéndote, me obliga

A suspender mi marcha. ¿A qué me llamas

Con tu trinar,oculto entre las ramas?

 

El buen pájaro calla, y dice así:

No, caminante; no te llamo a ti;

Desde esta cumbre, en trémulos gorjeos

La hembra llamando estoy de mis deseos.

¿Qué te importa? Soñando siempre en ella,

Para mi solo no es la noche bella.

¿Qué te importa? En el mundo siempre errante,

No te has de detener un solo instante.

¿Aún inmóvil estás? ¡Ah, peregrino!

¿Qué se te da de mi cantar divino?

 

Calló el buen pájaro y pensó entre si;

¿Qué le importa mi dulce melodía?

¿Qué hace aqui

Sin moverse todavia?

No te detengas, pobre caminante;

Siempre adelante ve, siempre adelante.

 

Crepúsculo

Ya que el día cansado está del día,

Ya que el ansia anhelante del arroyo

Esperanzas susurra de consuelo,

Ya que la esfera pálida del cielo

En finas blondas de oro suspendida,

¡Descansa!al oído diceal fatigado ...

¿Por qué, mi corazón, tú no descansas?

¿Qué te espolea en tu incesante huida

Que los pies te ensangrienta?...

Dí, ¿qué esperas?

 

A la amistad

Yo te saludo, Amistad,

Oh, primera claridad

De mi suprema esperanza

Ah, muchas y muchas veces

Esa noche, ese camino

De mi trágico destino

Pareciéronme sin fin;

y toda, toda la vida

Sin objeto y maldecida,

Digna de mi odio y ruín

¡Ah, vivir quiero dos veces.

Ahora que tú me apareces,

¡Oh, mi más cara deidad!

Pues la victoria y la aurora

Tus ojos he visto ahora

Inundar de claridad.

 

Al ideal

¿A quíén he amado más que a ti, querida sombra?

A mí y en mí yo te he acercado, y desde entonces

Me he convertido casi en sombra y tú en un cuerpo.

Pero mís ojos aprender nunca pudieron

Por su costumbre de mirar todas las cosas

fuera de sí: tú seguirás siendo el eterno

fuera de mí ...¡Ay, esos ojos

Que siempre a mi fuera de mi me están llevando!

 

¡Oh dicha ...!

¡Oh, dicha! Ansiada dicha,

Oh tú, suprema presa

Que siempre estás cercana

Mas no bastante cerca;

Que siempre eres mañana,

Mas nunca en el hoy llegas.

¿Quizá en exceso joven,

Joven sin experiencia,

A este cazador tuyo

Que te persigue, encuentras?

¿Eres tú del pecado

En realidad la senda,

De entre todas las culpas

Oh, culpa, la más bella?

 

Quien tiene ...

Quien tiene mucho para enseñar

Largo silencio debe guardar;

Y quien el rayo debe encender

Por largo tiempo nube ha de ser.

 

Canto de Zaratustra

Hombre, ¿no escuchas con atento oído

Lo que te dice la profunda noche?

Yo dormía, dormía, mas de pronto

Me desperté demí profundo sueño ...

El mundo es muy profundo, más profundo

De lo que te parece al ser de día.

Profundo es su dolor. Oh, la alegría

Es más profunda aún que todo duelo.

¡Pasa!, dice el dolor; mas la alegría

Siente el ansia inmortal de una profunda

Eternidad y aspira a ser eterna.

  

El caminante
 

¡No más caminos! En deredor tan sólo

Hondos abismos y quietud de muerte!

Tú lo quisiste asi; de toda senda

De grado te alejaste. ¡Ve a tu suerte!

¡Vista clara y serena! ¡Atento oído!

Si temes el peligro, estás perdido.

 

Aforismo

El poeta que, a sabiendas,

Puede en sus versos mentir.

Es el único que en todo

La verdad puede decir.

Frases célebres

"Todo pasa y todo vuelve, eternamente gira la rueda del ser. Todo muere, todo reflorece; eternamente se desenrolla el año del ser. Todo se rompe, todo se reajusta; eternamente se edifica la morada del ser"

"Los grandes acontecimientos no corresponden a nuestros momentos bulliciosos, sino a nuestros momentos de tranquilidad"

"El que nos encontremos tan a gusto en plena naturaleza proviene de que ésta no tiene opinión sobre nosotros"

"La esperanza es, en verdad, el peor de los males, porque prolonga las torturas de los hombres"

"La política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres"

"El temor es la madre de la moralidad"

”Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños”

”No es la fuerza, sino la perseverancia de los altos sentimientos la que hace a los hombres superiores”

”No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que a un igual o a un superior ”

”El que ha perdido el respeto de sí mismo no sabe ya mandar ni conducir”

”Quizá nadie haya sido nunca bastante sincero para definir la sinceridad”

”Hay una cosa que suena desagradable en una época de "igualdad" de derechos para todos y es la "jerarquía"”

”No sólo se ataca por hacer daño alguno, por vencerle, sino a veces por el mero deseo de adquirir conciencia de la propia fuerza”

”El ideal es siempre muy cambiante, y el conocimiento que se necesita para alcanzarle falta casi siempre”

”Sólo inventará un perfeccionamiento el que sepa decirse: "esto no es bueno"”

”Un político divide la humanidad en dos clases: los instrumentos y los enemigos”

”Los insectos no pican por maldad, sino para vivir. Es lo mismo que los críticos: quieren nuestra sangre, no nuestro dolor”

”Se llama bueno al que quiere ser siempre el primero, pero también al que no quiere sobresalir en detrimento de nadie”

"Vuestro honor no lo constituirá vuestro origen, sino vuestro fin.”

 

"La madurez del hombre es haberse reencontrado, de grande, con la seriedad que de niño tenía al jugar."

 

"La pasión no sabe esperar. Lo trágico de la vida de los hombres estriba frecuentemente en no saber esperar."

 

"Por lamúsica, las pasiones gozan de ellas mismas."

 

"Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal."

 

"Hay muchas cosas que no quiero saber. La sabiduría marca límites hasta al conocimiento."

 

 "Cuanto más se eleva unhombre, más pequeño les parece a quienes no saben volar."

 

"La crueldad esuno de los placeres más antiguos de la humanidad."

 

"Cuantoshombres se precipitan hacia la luz, no para ver mejor sino para brillar."

 

"Lo que no memata, me fortalece."

 

"El hombre, ensu orgullo, creó a dios a su imagen y semejanza."

 

"Las personas que brindan su plena confianza creen por ello tener derecho a lanuestra. es un error de razonamiento: los dones no dan derecho."

 

"Sólo debéis tener enemigos dignos de odio, pero no enemigos dignos dedesprecio. Tenéis que estar orgullosos de vuestro enemigo."

 

"El gran estilo nacecuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme."

 

"En el verdaderoamor, el alma oculta al cuerpo."

 

"Lospensamientos son las sombras de nuestros sentimientos."

 

"La ventaja de tener malamemoria es que se goza muchas veces con las mismas cosas."

 

"Dondequiera queencuentro una criatura viviente, hallo ansia de poder."

 

"Solamente aquel queconstruye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado"

 

"¿Es el hombre sóloun fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?."

"Hay espíritusque enturbian sus aguas para hacerlas parecer profundas."

”Tenemos arte parano morir de la verdad."

”Un mismotexto admite infinito número de interpretaciones” 


Albert Schweitzer

Albert Schweitzer
(Alemania, 1875-1965)


”Un pensamiento muy importante en mi vida es que la felicidad o suerte que nos trae la vida no las podemos considerar como algo evidente, sino que debemos a cambio ofrecer un sacrificio u ofrenda de servicio a los otros.” 

Albert Schweitzer

Teólogo, filósofo, musicólogo y médico misionero alemán, hijo de un pastor protestante. En 1952 se le otorgó el Premio Nobel de la Paz. Nació en Kaysersberg, Alsacia, el 14 de enero de 1875. Cursó los estudios de bachillerato y se inició en el órgano bajo la dirección de Eugène Munch. Estudió también Filosofía y Teología en las Universidades de Estrasburgo, París y Berlín. Obtuvo el título de doctor en Filosofía en 1899 y se licenció en Teología en 1900.

Se destacó por sus opiniones originales que expuso en De Reimarus a Wrede. Fue un organista famoso y experto en la construcción de órganos. Estudio medicina como forma de ayudar a los otros. Su obra de musicología más famosa, Johann Sebastian Bach, publicada en francés en 1905, se tradujo al alemán en 1908. En ella hace hincapié en la naturaleza religiosa de la música de Bach y defiende una interpretación sencilla y directa de su estilo, que más adelante fue aceptada como forma de interpretación modélica.

En 1913 concluyó sus estudios de medicina y cirugía en la Universidad de Estrasburgo y se trasladó a Lambaréné, en África ecuatorial francesa (hoy Gabón), como misionero médico, allí fundó un hospital. De 1917 a 1918, como ciudadano alemán, estuvo confinado en Francia, periodo que aprovechó para escribir dos volúmenes de un estudio filosófico sobre la civilización, Filosofía de la civilización (1923), obra que trata del pensamiento ético desde una perspectiva histórica y en la que sostiene que la civilización moderna está en decadencia debido a su falta de voluntad para amar. Sugirió que la gente habría de profundizar en una filosofía basada en la 'reverencia por la vida', una sensibilidad que abarcaría todas las formas de existencia. En 1924 regresó a África, donde reconstruyó el hospital y lo equipó para cuidar a miles de africanos, entre ellos unos 300 leprosos. Con frecuencia visitaba Europa para dar conferencias y recitales de órgano y recaudaba dineo para poder continuar con su labor en África.

 

La visión del mundo Schweitzer estaba basada en su idea de la Reverencia por la vida, que él creyó que fue su mayor y más simple contribución a la humanidad. Opinaba que la civilización occidental estaba en decadencia debido a un paulatino abandono de sus raíces éticas, aquellas de la afirmación de la vida.

Su convicción más firme era que el respecto por la vida es el principio más alto. En un modo similar de exaltación de la vida a la de Friedrich Nietzsche , un filósofo muy influyente en la época actual, Schweitzer siguió la misma línea de pensamiento que la del ruso León Tolstói . Alguna gente en sus días comparó su filosofía con la de san Francisco de Asís , una comparación que él no rechazó. En su obra Philosophy of Civilisation, capítulo 26, escribió:

La filosofía verdadera debe empezar con el hecho más inmediato y más comprensivo del sentido: 'soy la vida que deseo vivir, en medio de la vida que deseo vivir'. La vida y el amor en su opinión están basados y siguen el mismo principio: respeto por cada manifestación de la vida y una relación personal y espiritual hacia el universo.

La ética, según Schweitzer, consiste en la obligación de demostrar que la voluntad de vivir de uno mismo y la de cada ser, tienen la misma reverencia de lo que es propio. En las circunstancias donde no podamos satisfacer esta obligación, no debemos de caer en el derrotismo, puesto que la voluntad de vivir se renueva una y otra vez, como resultado de una necesidad evolutiva y de un fenómeno con dimensión espiritual.

Sin embargo, como Schweitzer mismo precisó, no es imposible ni difícil pasar una vida sin seguir este principio: la historia de las filosofías y de las religiones del mundo, demuestran claramente muchos casos de la negación del principio de la reverencia por la vida. Señalaba a la filosofía que prevaleció en las edades medias en Europa y a la filosofía india del Brahmanismo . Sin embargo, este tipo de actitud carece de autenticidad.

Desde que venimos al mundo, se nos ofrece un drama horrible: el hecho de que la voluntad de vivir, mirado como suma de todo lo que el individuo quiere, se divide contra sí mismo. Una existencia es enfrentada contra otra, una destruye a la otra. Sólo mediante el pensamiento, el ser adquiere la voluntad de vivir, siendo consciente de la voluntad de vivir del otro y del deseo de solidaridad con él. Esta solidaridad, sin embargo, no se puede producir, dado que la vida humana no escapa al desconcierto y a la horrible circunstancia de tener que vivir con el coste de otra vida. Pero como ser ético, uno se esfuerza en escapar, siempre que sea posible, de esta necesidad y poner fin a esta desunion de la voluntad de vivir, en cuanto está dentro de su poder.

Schweitzer abogó por el concepto de la reverencia por la vida extensamente a lo largo de toda su existencia. La Ilustración disminuyó y se corrompió, sostenía Schweitzer, porque no fue un pozo lo bastante profundo para el pensamiento, aunque se viera obligado a siguir la ética por la vida. Por lo tanto, él miraba por un futuro renovado y un nuevo Renacimiento e Ilustración más profundos de la humanidad (una opinión que él expresó en el Epílogo de su obra Out of My Life and Thought). Albert Schweitzer alimentó la esperanza en una humanidad más profundamente consciente de su posición en el universo. Su optimismo se basaba en la "creencia en la verdad". "El espíritu generado por la concepción de la verdad es mayor que la fuerza de las circunstancias." Él acentuó persistentemente la necesidad de pensar, más que en la simple actuación de seguir los propios impulsos o las opiniones más extedidas.

Nunca por un momento ponemos a un lado nuestra desconfianza de los ideales establecidos por la sociedad y de las convicciones que son guardadas por ella. Sabemos siempre que la sociedad está llena de locura y que nos engañará en lo que respecta a la consideración del significado de la humanidad [...] la humanidad significa consideración por la existencia y por la felicidad de cada uno de los seres humanos.

El respeto por la vida, como resultado de la contemplación en la propia voluntad consciente de vivir, conduce al individuo a vivir al servicio de la gente y de cada criatura viva.

Schweitzer fue muy respetado por poner en práctica estas teorías en su propia vida.

 

EL PENSAMIENTO PERDIDO

Por Albert Schweitzer

Vivimos bajo el signo de la decadencia de nuestra cultura. No es la guerra la que ha creado esta situación. La guerra en sí no ha sido más que una manifestación de esa decadencia. Lo que antes existía de espiritual, ha invertido ahora su actividad, y se dedica, cada vez con mayor encarnizamiento, a obrar contra el espíritu. La acción recíproca entre lo material

y lo espiritual ha adquirido un carácter que podría llamarse funesto. Frente a las poderosas cataratas, avanzamos arrastrados por la corriente entre espantosos vórtices y remolinos. Solamente con los esfuerzos más sobrehumanos lograremos (suponiendo que exista alguna esperanza de lograrlo) alejar la barca de nuestro destino del brazo peligroso del río adonde nos hemos dejado arrastrar, para volver nuevamente al curso principal. Nos hemos alejado de la cultura, porque ninguno de nosotros se preocupaba de pensar seriamente en la cultura. Ahora todos pueden comprobar que el proceso de aniquilación de la cultura se encuentra en pleno auge. Ni siquiera lo que de ella queda todavía en pie, tiene muchas esperanzas de sobrevivir; se mantiene en pie solamente porque no fue derribado por los embates terribles que arrasaron con lo demás. Pero el material de sus cimientos no es más que pedregullo suelto, como lo era todo el resto. El próximo terremoto puede llevárselo.

Lo decisivo fue que la filosofía renunciara a cumplir con sus obligaciones. Se convirtió en una ciencia que estudiaba los datos de las ciencias naturales y las ciencias históricas, ordenándolos como material para una Weltanschauung futura, y manteniendo en consecuencia una actividad erudita en todos los campos del saber. Al mismo tiempo, se dejaba absorber cada vez más por el interés en su propio pasado. La filosofía se convirtió casi en una historia de la filosofía. El espíritu creador la había abandonado. Surgió así una filosofía de donde el pensamiento se encontraba ausente. Consideraba atentamente los resultados de las diversas ciencias, los sopesaba y estudiaba, pero no se interesaba más en el pensamiento elemental. En las escuelas y en las universidades, desempeñaba todavía un papel; pero ya no tenía nada que decir al mundo.

En última instancia, la filosofía debe ser guía vigilante del sentido común. Su deber habría sido explicar al mundo que los ideales éticos del sentido común ya no se ordenaban como antes en una concepción del universo total; sino que ahora, hasta nueva orden, debían sostenerse por sí mismos, solos, e imponerse al mundo por su propia fuerza.

La capacidad que posee una persona de ser un portador de cultura, es decir, de comprender la cultura y obrar para ella, depende de su capacidad de ser al mismo tiempo un pensador y un ser libre. La libertad material y espiritual se encuentran íntimamente unidas. La cultura presupone libertad. Solamente puede ser concebida y realizada por una mente libre. Pero el hombre moderno ha perdido tanto la libertad como la capacidad de pensamiento.

A esta pérdida de libertad se suma el exceso de tensión. Desde hace dos o tres generaciones, una enorme cantidad de individuos han cesado de vivir como personas; sólo viven como trabajadores. Nada de lo que pueda decirse en términos generales sobre el significado espiritual y social del trabajo, vale ya para ellos. El exceso con que por regla general el hombre moderno, en todos los círculos de la sociedad, se ha dejado absorber por las preocupaciones materiales, ha traído como consecuencia un empobrecimiento de su espíritu. Se puede decir que este proceso ya comienza a obrar sobre él durante su primera infancia. Sus padres, presos en un inexorable destino de trabajo, ya no se pueden ocupar de él como sería natural. De este modo se le suprime algo esencial e insustituible para su desarrollo. Más tarde, entregado el joven también al exceso de trabajo, se ve cada vez más impelido a obedecer esa necesidad de ocupación y distracción exteriores. Dedicar las pocas horas libres que le restan a la reflexión íntima o a la conversación seria con personas o con libros, requeriría en él una capacidad de recogimiento que no siempre posee. La inacción más completa, el alejamiento de sí mismo y el olvido constituyen para él una verdadera necesidad física. Por lo tanto, se comportará como un no-pensante. Lo que busca no es una formación, sino un sostén, y justamente aquella especie de sostén que menos esfuerzo espiritual le exija. Hasta qué punto la falta de pensamiento se ha convertido en el hombre moderno en una segunda naturaleza, lo demuestra el tipo de sociabilidad que habitualmente practica.

Cuando mantiene una conversación con sus iguales, procura especialmente que esta conversación se mantenga dentro de los límites de la observación de carácter general, y no se convierta en un verdadero cambio de ideas. Ya no posee nada que pueda llamarse su propio yo, y vive dominado por una especie de angustia de que en algún momento se le exija demostrar que lo posee; angustia de tener que demostrar que posee una personalidad. El espíritu que ha provocado esta asociación de los dispersos, día tras día se convierte entre nosotros en una fuerza cada vez más poderosa. Nuestra sociedad está creando una imagen rebajada del hombre. Tanto en los demás como en nosotros mismos, lo único que buscamos es un desempeño correcto de las obligaciones impuestas por el trabajo cotidiano, y poco a poco nos reducimos a no ser nada más; a ser meros trabajadores.

A la falta de libertad y a la dispersión del hombre moderno, se agrega como freno psíquico de cualquier posibilidad de cultura el hecho de que ese hombre sea tan incompleto. La monstruosa expansión y el constante crecimiento de la ciencia y de la técnica exigen imprescindiblemente que la actividad de cada uno de sus practicantes se limite a un campo determinado, cada vez más restringido. Tiene lugar así una organización del trabajo, destinada a crear un todo orgánico en el que pueda combinarse armoniosamente la producción de cada uno con la de los demás, la producción que gracias a la intensa especialización adquiere proporciones siempre mayores. Los resultados que así se consiguen son sin duda grandiosos. Pero en cambio se tiende a abolir el significado espiritual del trabajo para el trabajador. El trabajo lo obliga a poner en juego sólo una parte limitada de sus capacidades, y no su entera persona. Esto provoca un efecto de rebote sobre su personalidad. En lugar de esa conciencia de sí mismo que normalmente nace de la persona como una consecuencia de su trabajo, cuando éste le permite poner en juego toda su capacidad de reflexión y su entera personalidad, surge en el trabajador la conformidad consigo mismo, que nace de una participación perfecta y completa, donde la especialidad es lo único que cuenta y permite olvidar la falta de habilidad en los demás campos. En todas las profesiones, pero sobre todo en el dominio de la ciencia, el peligro espiritual de la especialización se hace cada vez más evidente, tanto para el practicante aislado como para la vida espiritual de la sociedad. Y también es de notar que la juventud recibe actualmente una enseñanza que no es lo suficientemente universal como para permitirle descubrir alguna relación entre las diferentes ciencias, y crearse de este modo, de la manera más natural, un panorama del saber contemporáneo.

Ese hombre sin libertad, disperso e incompleto, se encuentra al mismo tiempo amenazado por el peligro inminente de caer en la más completa falta de humanidad. Estamos perdiendo la capacidad de apreciar nuestras afinidades con los demás hombres, con nuestros congéneres. De este modo nos encaminamos por la vía de la inhumanidad. Cuando desaparece la convicción y la conciencia de que toda persona nos importa por el hecho mismo de ser una persona, la cultura y la ética empiezan a vacilar. El avance hacia una completa y perfecta inhumanidad se vuelve entonces mera cuestión de tiempo. Por otra parte, nuestra sociedad ha cesado de reconocer a todos los hombres su valor y su mérito de hombres. Una parte de la humanidad es, para nosotros, solamente una acumulación de material humano, de hombres como cosas. El hecho de que desde hace unas décadas se haya empezado a hablar con ligereza cada vez mayor de guerra y de depredaciones, como si se tratara de sencillas combinaciones sobre un tablero de ajedrez, ha sido posible únicamente porque se ha creado en la sociedad una imagen del mundo que ya no es capaz de concebir el destino de la persona individual, porque la considera en su exclusiva cualidad de número y de objeto.

Toda nuestra vida espiritual se desarrolla en el seno, en el ámbito y bajo la égida de las organizaciones. Desde su primera juventud, el hombre moderno se ve perseguido constantemente por la idea de la disciplina que se le quiere imponer, hasta que llega el momento en que pierde su condición individual y sólo puede imaginarse como formando parte de una colectividad. Un intercambio, una mise-au-point de ideas entre persona y persona, como la constituyó la mayor grandeza del siglo dieciocho, hoy ya no podría tener lugar. En aquellos tiempos no se sentía el respeto que hoy se siente por la opinión de la colectividad. Todas las ideas tenían que surgir del sentido común, de la inteligencia individual, y justificarse ante ella. Hoy, el respeto constante hacia las ideas generales y conceptos básicos que rigen en el seno de las colectividades organizadas, se ha convertido en una regla que no se discute. Tanto para sí como para los demás, el individuo pone en primer plano, porque cree en ellas con la fe más irreductible, todas aquellas ideas u opiniones que considera propias de su nacionalidad, de su confesión religiosa, de su partido político, de su clase social y de más grupos a los que de algún modo pertenece. Valen para él como si fueran un tabú, y se encuentran no solamente fuera de toda posible crítica, sino también excluidas como tema de conversación. Esta actitud, mediante la cual renunciamos nosotros mismos a nuestra condición de seres pensantes, suele llamarse, eufemísticamente, respeto a las propias convicciones, como si pudieran existir verdaderas convicciones donde no existe el pensamiento.

El hombre moderno se pierde en la colectividad de la manera más increíble. Esta es quizá la tendencia más característica de su personalidad. Y de este modo penetramos en una nueva Edad Media. Una vez que el acto volitivo común se convierte en regla fija, la libertad de pensamiento ya no sirve para nada, es inútil. Solamente volveremos a sentir una necesidad de libertad espiritual, cuando el individuo aislado vuelva a ser espiritualmente independiente, y se encuentre en una relación más honorable y natural con respecto a las organizaciones que son ahora la cárcel de su psiquis. Librarse de esta Edad Media en que nos encontramos actualmente costará mucho más de lo que le costó a la humanidad europea emerger de la anterior. Porque en aquella ocasión la lucha se dirigía contra ciertos poderes autoritarios que habían sido impuestos por las circunstancias históricas. Hoy se trata en cambio de lograr que el individuo pueda abrirse paso para escapar de la prisión espiritual que él mismo se ha creado. ¿Puede haber tarea más difícil? Todavía no existe una idea clara de esta miseria espiritual en que vivimos. Año tras año se hace más intensa la difusión de opiniones nacidas de la colectividad, con exclusión del pensamiento individual.

No solamente desde el punto de vista intelectual, sino también desde el punto de vista ético es anormal la relación presente entre el individuo y la colectividad. Al renunciar a la propia opinión, el hombre moderno renuncia también al propio juicio moral. Para poder encontrar bueno lo que la colectividad, de palabra y de hecho, recomienda como bueno, para poder condenar lo que según ella es condenable, tiene que contener las reflexiones que surgen en su mente. No solamente ante los demás, sino también ante sí mismo trata de impedir que estas reflexiones cobren expresión. De este modo su juicio se pierde en el juicio de la masa, y la moral en la colectividad.

¿Qué es una concepción del universo? Es el conjunto de ideas que la sociedad y el individuo aislado se han formado sobre la esencia y la razón del mundo, sobre la posición y el destino de la humanidad y del hombre dentro de ella. El saber último hacia el cual tendemos es el conocimiento de la vida. Nuestros conocimientos nos muestran la vida desde afuera, nuestra voluntad desde adentro.

La duda sobre si la multitud es capaz de la reflexión necesaria para llegar a una concepción del universo o Weltanschauung inteligente acerca del individuo y acerca del mundo, resulta justificada cuando se considera como ejemplo el hombre moderno. Pero éste es un fenómeno patológico, en su renuncia a la necesidad de pensar. De por sí, existe en el individuo medio una capacidad dada de reflexión, que no solamente le permite crearse una Weltanschauung propia a través de su pensamiento, sino que además hace de ella una necesidad normal. Los grandes movimientos de opinión que tuvieron lugar en las épocas antiguas y modernas, permiten sostener con confianza la tesis de que en el individuo normal existe un pensamiento elemental capaz de despertar de su letargo. Y también la observación cotidiana de las personas que nos rodean, y de los niños cuando uno tiene contacto con ellos, confirman esa creencia. Un impulso elemental hacia una Weltanschauung, fruto del pensamiento, se agita en nosotros durante la infancia y la adolescencia, cuando se está formando nuestra personalidad independiente como seres pensantes. Más tarde permitimos que ese impulso sea acallado, aunque sentimos claramente que de ese modo nos empobrecemos y nos volvemos menos capaces para el bien. Somos como manantiales, que ya no manan más agua porque nadie los cuida y se van llenando poco a poco de escombros y residuos. Todo lo que es persona, está destinado a desarrollarse hacia una verdadera personalidad a través de su propia Weltanschauung nacida del propio pensamiento.

MIGUEL HERNÁNDEZ

Nació en Orihuela (España) el 30 de octubre de 1910. En medio de la naturaleza contempla maravillado sus misterios: la luna y las estrellas, la lluvia, las propiedades de diversas hierbas, los ritos de la fecundación de los animales. Por las tardes ordeña las cabras y se dedica a repartir la leche por el vecindario. Sólo el breve paréntesis de unos años interrumpe esta vidad para asistir a la Escuela del Ave María, anexa al Colegio de Santo Domingo, donde estudia gramática, aritmética, geografía y religión.

Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras.

 

Un jóven estudiante de derecho, Ramón Sijé, le orienta en sus lectura y le alienta a proseguir su actividad creadora. Su vocación literaria le llevó a leer a los autores clásicos españoles y a ingresar en el círculo El Radical, con Ramón Sijé, con quien tendría una gran amistad. Tras publicar algunos poemas en el periódico de Orihuela y la revista El Gallo Crisis, en 1933 apareció su primer libro, Perito en lunas cuyo estilo característico caló hondo en ciertos sectores de la crítica y literatura de la época y posteriormente, los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta.

 

Un día, al salir de su trabajo, en una notaría de Orihuela, conoce a Josefina Manresa y se enamora de ella.

La Guerra Civil en julio de 1936 le obliga a tomar una decisión. Miguel Hernández la toma con entereza y entusiasmo por la República. No solamente entrega toda su persona, sino que también su creación lírica se trueca en arma de denuncia, testimonio, instrumento de lucha entusiasta, silenciosa y desesperada, su producción poética tuvo un carácter marcadamente político: Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1939) y El labrador de más aire que, aunque publicado en 1937, su redacción es muy anterior

Como voluntario se incorpora al 5º Regimiento

En plena guerra logra escapar a Orihuela para contraer matrimonio con Josefina Manresa el 9 de marzo de 1937. A los pocos días tiene que marchar al frente de Jaén.

La tensión de la guerra y su agitada vida le ocasionan una anemia cerebral aguda que le obliga por prescripción médica a retirarse a Cox para reponerse.

En la primavera de 1939, ante la desbandada general del frente republicano, Miguel Hernández intenta cruzar la frontera portuguesa y es devuelto a las autoridades españolas. Así comienza su larga peregrinación por cárceles de Sevilla y Madrid.

A mediados de septiembre de 1939, es puesto en libertad.

Arrastrado por el amor a los suyos, se dirige a Orihuela, donde es encarcelado de nuevo en el seminario de San Miguel, convertido en prisión y es trasladado a las cárceles de Madrid, Ocaña, Alicante. Con la victoria del bando nacional, el poeta fue condenado a muerte, pena que fue conmutada por la de treinta años.

Se le declara una tuberculosis pulmonar aguda que se extiende a ambos pulmones, alcanzando proporciones tan alarmantes que hasta el intento de trasladarlo al Sanatorio Penitenciario de Porta Coeli resulta imposible. Entre dolores acerbos, hemorragias agudas, golpes de tos, Miguel Hernández se va consumiendo inexorablemente. Muere el 28 de marzo de 1942 a los treinta y un años de edad.

 

Miguel Hernández encarna la figura del poeta de la libertad.

BESO SOY.

(Antes del odio)
.
Beso soy , sombra por sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.
.
Corazón en una copa
donde me lo bebo yo
y no se lo bebe nadie,
nadie s abe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!
.
No es posible acariciarte
con las m anos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.
.
Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo s iempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra ilum inación.
Mírame aquí encadenado,
escupido , sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz
comiend o pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo solo,
sólo por amor.
.
Todo lo que significa
golondrin as, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero dond e se despliegan,
sólo por amor.
.
Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sab or a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.
.
No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme, no.
Este mundo de cadenas

mes es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?
.
A lo lej os tú, más sola

que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo

en tus brazos mi prisión
en tus brazos donde late
la libertad d e los dos.
Libre soy , siénteme libre.
Sólo por amor


ELEGIA A RAMÓN SIJÉ
.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, a quien
tanto quería.)
.
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
.
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
.
.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
.
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
.
(1 0 de enero de 1936)


EL NIÑO YUNTERO
.
Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.
.
Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.
.
Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecido.
.
Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.
.
Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.
.
Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador
.
Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.
.
A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.
.
Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.
.
Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.
.
Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina,
.
Le veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y preguntar con los ojos
que por qué es carne de yugo.
.
Me da su arado en el pecho
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.
.
¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?
.
Que salga del corazón
de los hombre jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.


LLEGO CON TRES HERIDAS
.
Llegó con tres heridas
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
.
Con tres heridas viene
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.
.
Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

 

RAÚL SENDIC

Raúl Sendic

 

Raúl Sendic nace en Chamangá, Flores, Uruguay, el 16 de marzo de 1925 y muere en París, el 28 de abril de 1989.

Líder agrario, guerrillero fundador del MLN Tupamaros, analista económico, estratega político, la suya fue una de las mentes más revolucionarias y lúcidas en la historia de Uruguay. Raúl fue un hombre con una filosofía de vida impregnada de una perspectiva claramente humanista, un visionario, un pensador y sobre todo un ejemplo para todos nosotros.

 

Nació en el seno de una familia de trabajadores rurales, Cursó la educación primaria en la escuela agraria del lugar, y la secundaria en la capital departamental, Trinidad,.  luego se traslado a Montevideo, para ingresar en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y comienza a trabajar en un estudio jurídico. Completó 5 años y medio de los 6 que insumía la carrera, no se recibió de abogado, pero sí obtuvo el título de procurador.

 

El comienzo de su militancia es en las filas del Partido Socialista donde milita más de 10 años y desempeña puestos de dirección dentro de la  organización juvenil. Brinda asesoría jurídica a los trabajadores rurales y desempeña una importante labor sindical entre los mismos trabajando con los gremios. Era una especie de asesor de esos sindicatos, y de otros de Paysandú, y de los problemas laborales en general de los trabajadores. Crea varios sindicatos, entre ellos el de los trabajadores azucareros UTAA, los "peludos" de Bella Unión., con quienes prepara la primera marcha de los trabajadores azucareros del norte del país, bajo la consigna de ” UTAA POR LA TIERRA Y CON SENDIC”. Llegan a Montevideo en donde reclaman la jornada de ocho horas de trabajo. Crea las bases políticas y organizativas de lo que posteriormente sería el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros).

Tras una orden de captura por parte del Poder Judicial, pasa a vivir en la clandestinidad, situación que se mantendría hasta su detención permanente, en 1972. Desde la clandestinidad lleva a cabo la tarea enorme de crear, poner en marcha y dirigir, la lucha guerrillera, que constituyó una rica fuente de experiencias para el movimiento revolucionario latinoamericano y mundial. Esta labor de dirigente  lo llevó a prisión dos veces:  En agosto de 1970 es detenido y encarcelado en el Penal de Punta Carretas y casi un año después, en septiembre de 1971, protagoniza, junto a 110 de sus compañeros, la histórica fuga que marca su reintegro a una actividad política que marchaba hacia años de confrontación social de una magnitud desconocida en Uruguay desde 1904.

 

El 1º de Setiembre de 1972, luego de un prolongado combate con tropas del Ejército y la infantería de Marina , es detenido nuevamente, tras ser gravemente herido. "Soy Rufo y no me entrego vivo", dicen que contestó, según el comunicado 467 de las Fuerzas Conjuntas. Desde ese momento estuvo prisionero en las cárceles de la dictadura militar, sufriendo continuos malos tratos y prolongados períodos de aislamiento en celdas de castigo bajo la condición de rehén junto a ocho compañeros más. En estos doce años de prisión, la figura de Raúl Sendic se agiganta ante los ojos de su pueblo y ante los revolucionarios de todo el mundo. Sus cualidades como dirigente político, organizador y conductor, están reafirmadas por un compromiso con la Revolución, que no mermo a lo largo de sus 56 años de vida.

Raúl Sendic vivió casi 13 años en condiciones infrahumanas, como rehén de una dictadura que anunció y suspendió varias veces un juicio público sobre él.

Es liberado tras el indulto de marzo de 1985 y continúa con su actividad política  al frente del MLN-Tupamaros hasta que fundó el "Movimiento por la tierra".

Muere en París, el 28 de abril de 1989, a causa del Mal de Charcot.

 Gran parte se su vida fue de sacrificios, de austeridad, de años de clandestinidad, de tortura y de aislamiento. Así todo Raúl salió de la carcel dispuesto a seguir luchando y nos dejo en el ejemplo de la claridad, el respeto, el amor y la constancia que manifestó hasta su muerte, un camino a seguir para construir una patria para todos, su nombre está estrechamente unido a todos los perseguidos, a todos los torturados, a todos los presos políticos y a todos aquellos que han entregado sus vidas por la liberación. 


Todo es plan y fantasía

Al principio de la vida,

todo es plan y fantasía,

como el tren cuando se larga

que reclama vía, vía.

Busca y busca luz y luz

en estudios y experiencias,

al crecer, como una planta

en el pozo de la Ciencia.

Después vienen los contrastes

peripecias y zozobras.

Como el mar, cuando desgasta

con el golpe de ola y ola.

Los caballos de la vida

trotan, trotan todo el día,

perseguidos, -trote y trote-,

por lebreles que la hostigan.

Pues la vida quita y quita

lo que antes daba y daba

mucho, mucho se extravía.

Pero al fin, como al principio

todo es plan y fantasía


 

Pasajero de la tierra,

¿adónde va, sabe Usted?

Ay que quisiera saberlo

yo viajo pero no sé.

Crecen, ladran

o se arrastran

por doquier seres vivientes,

ya sean hormiga

o serpiente,

elefante o cucaracha

todos viven, bien se ve.

Pero saber qué es la vida

ya es distinto, yo no sé.

De cristal y carbonilla

son los ojos de mi hija.

¡Cuánto alumbran!

¡Cómo brillan!

Son dos chispas desafiantes

que amanecen sobre el mundo…

Y preguntan para cuando.

Amor mío, no lo sé



Somos creadores, ¡más que natura!

de nuestro ambiente

¡Nadie nos para. Vamos avante!

Somos la gente.

Mueren los hombres.

¿Todo termina?

No, ¡espera! ¡Mira!

Son los relevos. Van adelante.

Llevan la Vida. ¡Es nuestra vida

y va adelante!

¡Vamos los muertos,

vamos avante!


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Latest comments

13.01 | 03:50

Donde se consigue "Una historia que ni es cuento" ?.
Un abrazo:

...
28.12 | 11:12

Hej Veronika!

Hoppas jag kommit rätt, jag heter Annika Vogel och är enhetschef på Safiren.

Kontakta gärna mig på Annika.vogel@uppsala.se

Hälsningar
Annika

...
12.12 | 17:32

Estoy totalmente de acuerdo con Jorge Zabalza. Todo lo que aqui escribe es tan veraz y elocuente que no deja lugar para que los involucrados salgan a defenderse

...
11.12 | 07:09

genial sin motor chico no arranca

...
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